{"id":2773,"date":"2013-10-22T20:29:24","date_gmt":"2013-10-22T20:29:24","guid":{"rendered":"http:\/\/periodicoelamanecer.wordpress.com\/?p=2773"},"modified":"2013-10-22T20:29:24","modified_gmt":"2013-10-22T20:29:24","slug":"elementos-fundamentales-de-la-critica-antidesarrollista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/?p=2773","title":{"rendered":"Elementos fundamentales de la cr\u00edtica antidesarrollista"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:right\"><a href=\"http:\/\/periodicoelamanecer.files.wordpress.com\/2013\/10\/que-paso.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2774\" alt=\"Que paso!\" src=\"http:\/\/periodicoelamanecer.files.wordpress.com\/2013\/10\/que-paso.jpg?w=300\" width=\"300\" height=\"227\" \/><\/a><em>Miguel Amor\u00f3s<\/em><br \/>\n<em> Charla ofrecida en las I Jornadas en Defensa de la Tierra de Herv\u00e1s (C\u00e1ceres) el pasado 22 de Agosto.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">El objetivo de esta disertaci\u00f3n no es otro que el de exponer las l\u00edneas maestras por donde discurre la cr\u00edtica real del capitalismo en sus \u00faltimas fases, a la cual hemos llamado antidesarrollista. La cuesti\u00f3n social qued\u00f3 en sus inicios planteada partiendo de la explotaci\u00f3n de los trabajadores en los talleres, f\u00e1bricas y minas. La cr\u00edtica social fue ante todo cr\u00edtica de la sociedad de clases y del Estado, pero en una fase posterior del capitalismo, la cuesti\u00f3n social surgi\u00f3 de la colonizaci\u00f3n de la vida y la explotaci\u00f3n del territorio. Enti\u00e9ndase territorio no el paisaje o el \u201cmedio ambiente\u201d, sino la unidad entre espacio e historia, lugar y habitante, geograf\u00eda y cultura. La cr\u00edtica social pas\u00f3 a ser cr\u00edtica de la sociedad de masas y de la idea de progreso. Lejos de rechazar la cr\u00edtica anterior, correspondiente a un tipo de capitalismo periclitado, la ampliaba y prolongaba, englobando hechos nuevos como el consumismo, la poluci\u00f3n, la autonom\u00eda de la tecnociencia y el totalitarismo de apariencia democr\u00e1tica. La cr\u00edtica antidesarrollista no niega pues la lucha de clases, sino que la conserva y la supera; es m\u00e1s, la lucha de clases no puede existir en estos tiempos que corren sino como antidesarrollismo. En lo sucesivo, quien hable de lucha de clases sin referirse expresamente a la vida cotidiana y al territorio, tiene en la boca un cad\u00e1ver.<!--more--><br \/>\nPodemos seguir el decurso de la aparici\u00f3n hist\u00f3rica entre los a\u00f1os treinta y noventa del pasado siglo de los primeros elementos de antidesarrollismo, comenzando por la cr\u00edtica de la burocracia. La burocracia es el resultado de la complejidad del proceso productivo, de la necesidad de control de la poblaci\u00f3n y de la hipertrofia del Estado, del cual las organizaciones \u201cobreras\u201d son un ap\u00e9ndice. A un determinado nivel de desarrollo, aqu\u00e9l en el que se separan propiedad y gesti\u00f3n, donde los que ejecutan \u00f3rdenes quedan totalmente subordinados a los que coordinan y deciden, los estratos superiores de la burocracia que operan en las distintas esferas de la vida social \u2013la cultura, la pol\u00edtica, la administraci\u00f3n, la econom\u00eda\u2014 son realmente la clase dominante. La sociedad capitalista burocratizada queda dividida entre gestores y ejecutantes, o mejor, entre dirigentes y dirigidos. Dicha divisi\u00f3n nos retrotrae a otra anterior, la existente entre el trabajo manual y trabajo intelectual, que es la base del desarrollo burocr\u00e1tico. El trabajo manual pierde su creatividad y su autonom\u00eda por culpa del sistema industrial, que, al facilitar la estandarizaci\u00f3n, parcelaci\u00f3n y especializaci\u00f3n, lo reduce a pura actividad mec\u00e1nica controlada por una jerarqu\u00eda burocr\u00e1tica. El beneficiario de la mecanizaci\u00f3n no es simplemente el capitalista; es la propia m\u00e1quina por la organizaci\u00f3n del trabajo y de la vida social que implica. Quien sale perjudicado en primer lugar es el trabajador, pero es toda la poblaci\u00f3n la que quedar\u00e1 sometida a las exigencias de la m\u00e1quina. La f\u00e1brica, la m\u00e1quina y la burocracia son los verdaderos pilares de la opresi\u00f3n capitalista. La cr\u00edtica de la burocracia completa la cr\u00edtica del Estado y del trabajo asalariado, y da lugar a la cr\u00edtica de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">El desarrollo unilateral de la tecnolog\u00eda, orientado hacia el rendimiento y el control, sirve a la sumisi\u00f3n, no a la libertad. Una existencia modelada por tecn\u00f3cratas seg\u00fan normas fabriles es una forma de vida esclava. La ciencia y la t\u00e9cnica evolucionan bajo el signo de la dominaci\u00f3n, que es dominaci\u00f3n de la naturaleza y del ser humano. Pero una cr\u00edtica a la ciencia y a la tecnolog\u00eda no significa un rechazo del conocimiento racional y del metabolismo con la naturaleza. Se trata del rechazo de una clase de ciencia y de una clase de tecnolog\u00eda, las que engendran poder y sumisi\u00f3n. Pero aceptaci\u00f3n de las que no alteran las condiciones de reproducci\u00f3n de una sociedad igualitaria y libre. Aquellas que obedecen a las necesidades de una vida rural y urbana equilibrada, hecha a medida de las necesidades y deseos humanos. En nombre de la Raz\u00f3n. Pero si avanza por el dominio del conocimiento instrumentalizado, dicha raz\u00f3n, sometida a imperativos de poder, se autodestruye. La creencia en el mejoramiento humano mediante el conocimiento cient\u00edfico, la innovaci\u00f3n t\u00e9cnica y la expansi\u00f3n econ\u00f3mica, en otras palabras, la fe en el progreso, queda en entredicho. La cr\u00edtica de la ciencia, de la tecnolog\u00eda y del sistema industrial es una cr\u00edtica del progreso. Y asimismo, es una cr\u00edtica de las ideolog\u00edas cientistas y progresistas; en primer lugar, de la ideolog\u00eda obrerista, tanto en versi\u00f3n reformista como revolucionaria, basada en la apropiaci\u00f3n, en nombre del proletariado, del sistema industrial burgu\u00e9s y de su tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">El capital no consiste s\u00f3lo en dinero, medios de producci\u00f3n, o saber acumulado; es el polo activo de una relaci\u00f3n social mediante la cual genera beneficios a costa del trabajo asalariado. Cuando esa relaci\u00f3n deja de circunscribirse a la producci\u00f3n y abarca todos los aspectos de la vida de los individuos, la explotaci\u00f3n capitalista cambia cualitativamente y el conflicto social se extiende a la vida cotidiana, ahora dominada por el veh\u00edculo privado y las ansias consumistas, enmarcadas en una arquitectura miserable. A la cr\u00edtica del trabajo se le a\u00f1aden la de la sociedad de consumo y la del urbanismo, forj\u00e1ndose entre todas la cr\u00edtica de la vida cotidiana, anta\u00f1o esbozada como cr\u00edtica a la moral sexual burguesa y reivindicaci\u00f3n de los derechos de la mujer. La construcci\u00f3n de un estilo de vida libre ha de desterrar de la vida la l\u00f3gica alienante de la mercanc\u00eda. El m\u00e9todo para hacerlo, la autogesti\u00f3n, ha de aplicarse contra la l\u00f3gica capitalista, pues de lo contrario no ser\u00eda m\u00e1s que autogesti\u00f3n de la alienaci\u00f3n. La tarea pues de los futuros organismos comunitarios, que por los sesenta unos identificaron con los Consejos Obreros y otros con las comunas o los municipios libres, no puede consistir en la gesti\u00f3n de lo existente, sino en su transformaci\u00f3n revolucionaria. La soberan\u00eda real de los individuos emancipados no significa en absoluto la \u201chumanizaci\u00f3n\u201d del trabajo o la \u201cdemocratizaci\u00f3n\u201d del consumo, sino la supresi\u00f3n de ambos y su sustituci\u00f3n por un nuevo tipo de actividad unitaria liberada de condicionantes.<br \/>\nLa crisis ecol\u00f3gica elimin\u00f3 de la cr\u00edtica de la vida cotidiana el optimismo tecnol\u00f3gico, la creencia en un posible uso liberador de la tecnolog\u00eda, y sentenci\u00f3 al obrerismo, la creencia en el papel emancipador del proletariado industrial y el car\u00e1cter potencialmente revolucionario de los conflictos laborales. Fen\u00f3menos como la contaminaci\u00f3n, la lluvia \u00e1cida, el consumo de combustibles f\u00f3siles, el uso de aditivos qu\u00edmicos y pesticidas, la enorme acumulaci\u00f3n de basura, etc., demostraron que el reino de la mercanc\u00eda no solamente condenaba la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n a la esclavitud asalariada y a la alienaci\u00f3n consumista, sino que amenazaba la salud y pon\u00eda en peligro la vida en la tierra. La lucha contra el capital no es pues simplemente una lucha por una vida libre, sino una lucha por la supervivencia. La abolici\u00f3n del trabajo y del consumo no pueden efectuarse desde dentro, a trav\u00e9s de una pretendida radicalizaci\u00f3n de los conflictos por el salario y el empleo, puesto que lo que urge es el desmantelamiento completo de la producci\u00f3n, convertida en algo ponzo\u00f1oso e inaprovechable. Su \u201cautogesti\u00f3n\u201d es adem\u00e1s de alienante, t\u00f3xica. La crisis ecol\u00f3gica revela pues los l\u00edmites del crecimiento productivo y urbano, la condici\u00f3n sine qua non de la acumulaci\u00f3n capitalista actual, cuando el desarrollo econ\u00f3mico se ha convertido en el \u00fanico objetivo de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">El desarrollismo tuvo su primera traba en la llamada \u201ccrisis del petr\u00f3leo\u201d, a la que \u201cel mercado\u201d y el Estado reaccionaron con la construcci\u00f3n de centrales nucleares. Los peligros que la producci\u00f3n de energ\u00eda nuclear comportaba para amplios sectores de la poblaci\u00f3n y sobre todo la militarizaci\u00f3n social encubierta que comportaba, despertaron una oposici\u00f3n fuerte. De la unificaci\u00f3n entre la cr\u00edtica de la vida cotidiana y la cr\u00edtica ecol\u00f3gica, especialmente en su vertiente antinuclear, nace a lo largo de los a\u00f1os ochenta la cr\u00edtica antidesarrollista. El antidesarrollismo trata de fundir los elementos cr\u00edticos nuevos precedentes: su negaci\u00f3n del capitalismo es a la vez, antiestatista, antipol\u00edtica, anticientista, antiprogresista y antiindustrial.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Los nuevos frentes de lucha abiertos, englobados en el concepto de \u201cnocividad\u201d, eran dif\u00edcilmente defendibles, pues el final de la fase fordista del capital, caracterizada por la derrota del movimiento obrero tradicional, la industrializaci\u00f3n de la cultura y el inicio de la mundializaci\u00f3n, comportaban una cat\u00e1strofe de la conciencia y un auge del ecologismo neutro. Reduciendo los problemas a cuestiones ambientales y econ\u00f3micas e ignorando la cr\u00edtica social precedente, los ecologistas aspiraban a convertirse en intermediarios del mercado de la degradaci\u00f3n, fijando con el Estado los l\u00edmites de tolerancia de la nocividad. En efecto, los ecologistas desempe\u00f1ar\u00e1n en lo sucesivo el papel de asesores pol\u00edticos y empresariales. Pero por otro lado, la destrucci\u00f3n de los medios obreros y la colonizaci\u00f3n acabada de la vida cotidiana hab\u00edan aumentado sobremanera en la poblaci\u00f3n la capacidad de soportar lo insoportable. Las clases anta\u00f1o peligrosas se transformaban en masas domesticadas. El oscurecimiento de la conciencia se tradujo r\u00e1pidamente en desclasamiento, p\u00e9rdida de experiencia, insociabilidad e ignorancia, por lo cual el conocimiento de la verdad no condujo a la revuelta. Faltaban los lazos sociales disueltos por la mercanc\u00eda. La cr\u00edtica antidesarrollista se ampliaba hasta abarcar al ecologismo y la sociedad masificada.<br \/>\nLa falta de resistencia permiti\u00f3 al capitalismo unos avances sin precedentes, exacerbando todas sus contradicciones y agravando el nivel de habitabilidad del mundo. La convicci\u00f3n desarrollista del crecimiento como objetivo primordial de la vida en el planeta desembocaba en una crisis biol\u00f3gica. El calentamiento global, en un contexto de deterioro universal, impuls\u00f3 el capitalismo \u201cverde\u201d, basado en el \u201cdesarrollo sostenible\u201d, fruto del cual han sido los transg\u00e9nicos, los autom\u00f3viles de alta gama con motor de bajo consumo, los agrocombustibles y las energ\u00edas renovables industriales. Las agresiones al territorio se han multiplicado: autopistas, trenes de alta velocidad, l\u00edneas de muy alta tensi\u00f3n, \u201cparques\u201d e\u00f3licos y \u201chuertos\u201d solares, urbanizaci\u00f3n ilimitada, incineradoras, cementerios de materiales t\u00f3xicos y radiactivos, regulaci\u00f3n de cuencas h\u00eddricas, transvases, torres de telefon\u00eda m\u00f3vil, abandono y suburbializaci\u00f3n del campo\u2026 A esto hay que a\u00f1adir los progresos en la artificializaci\u00f3n de la existencia (de la que las nanotecnolog\u00edas son la culminaci\u00f3n), la proliferaci\u00f3n de conductas psicop\u00e1ticas y la entronizaci\u00f3n de una sociedad pan\u00f3ptica y criptofascista como respuesta institucional a los peligros de la anomia. Aunque el enemigo m\u00e1s grande del capitalismo todav\u00eda sea \u00e9l mismo y las amenazas mayores contra \u00e9l provengan de su propia naturaleza, una resistencia minoritaria ha podido desarrollarse gracias a conflictos locales de \u00edndole diversa, principalmente contra las grandes infraestructuras, con lo que la cr\u00edtica antidesarrollista ha podido avanzar en varias direcciones y bajo diferentes apelativos, encontrando al azar de los desastres a partidarios y propagandistas que denuncian tanto los desastres territoriales como la domesticaci\u00f3n y resignaci\u00f3n de sus habitantes, gente que entend\u00eda que no pod\u00eda solucionarse ning\u00fan problema empantan\u00e1ndose en la pol\u00edtica, gente que no separaba una agresi\u00f3n espec\u00edfica de la sociedad que la causaba.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">La sociedad desarrollista ha llegado al umbral a partir del cual la destrucci\u00f3n del h\u00e1bitat humano es irreversible, y, por consiguiente, el control absoluto de la poblaci\u00f3n es obligatorio. La defensa de una vida libre, para comenzar libre de pr\u00f3tesis tecnol\u00f3gicas, rica en relaciones, es como m\u00ednimo una defensa del territorio y una lucha contra todos los condicionamientos, bien se deriven del control social, del trabajo, de la motorizaci\u00f3n o del consumo. Pero eso solamente ata\u00f1e a su momento defensivo. Su fase ofensiva es desurbanizadora, desindustrializadora, ruralizadora y descentralizadora. Ha de reequilibrar el territorio y situar a lo local y lo colectivo en el primer lugar del orden de preferencias. Es tambi\u00e9n un combate por la memoria y por la verdad, por la conciencia libre y contra la manipulaci\u00f3n del deseo; es, subsidiariamente, una lucha contra las ideolog\u00edas que las ocultan y distorsionan como el ciudadanismo, el decrecentismo o la que viene en los manuales para adolescentes v\u00edrgenes estilo \u201cla anarqu\u00eda en diez c\u00f3modas lecciones\u201d (municipalismo, estirnerismo, bonannismo, etc.). El capitalismo en su fase actual es eminentemente destructivo, y, por consiguiente, est\u00e1 en guerra contra el territorio y la gente que lo habita. La autodefensa es leg\u00edtima, pero constituye s\u00f3lo un aspecto del conflicto territorial. \u00c9ste es un batallar por la autonom\u00eda en la alimentaci\u00f3n, el transporte, la ense\u00f1anza, la sanidad, la vivienda o el vestido; un bregar por la solidaridad, por la comunidad, por el \u00e1gora y por la asamblea; por el \u201ccomicio\u201d, \u201cayuntamiento general\u201d o \u201cconcejo abierto\u201d, que son algunos de los nombres que recib\u00eda la pr\u00e1ctica pol\u00edtica de la libertad en las \u00e9pocas precapitalistas peninsulares. La cr\u00edtica antidesarrollista no llega como una novedad empaquetada y a disposici\u00f3n de quien quiera usarla. Resume y abarca todos los elementos cr\u00edticos anteriores, pero no es un fen\u00f3meno intelectual, una teor\u00eda especulativa fruto de mentes privilegiadas dispuestas a largas jornadas de estudio y meditaci\u00f3n. Es la reflexi\u00f3n de una experiencia de lucha y de una pr\u00e1ctica cotidiana. Est\u00e1 presente un poco en todas partes, de una forma u otra, como intuici\u00f3n o como h\u00e1bito, como mentalidad o como convicci\u00f3n. Nace de la pr\u00e1ctica y vuelve siempre a ella. No se queda en libros, art\u00edculos, c\u00edrculos de enterados o torres de marfil; es fruto tanto del debate, como de la pelea. En una palabra: es hija de la acci\u00f3n, \u00e9ste es su medio y no puede sobrevivir fuera de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align:right\"><strong><em>Para la acampada antidesarrollista del 8 de julio de 2010, en Fellines, Girona.<\/em><\/strong><br \/>\n<strong><em> Primeras Jornadas en Defensa de la Tierra, 22 de agosto de 2010, en Herv\u00e1s (C\u00e1ceres).<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Amor\u00f3s Charla ofrecida en las I Jornadas en Defensa de la Tierra de Herv\u00e1s (C\u00e1ceres) el pasado 22 de Agosto. El objetivo de esta disertaci\u00f3n no es otro que el de exponer las l\u00edneas maestras por donde discurre la cr\u00edtica real del capitalismo en sus \u00faltimas fases, a la cual hemos llamado antidesarrollista. 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