{"id":2901,"date":"2014-04-04T05:42:18","date_gmt":"2014-04-04T05:42:18","guid":{"rendered":"http:\/\/periodicoelamanecer.wordpress.com\/?p=2901"},"modified":"2014-04-04T05:42:18","modified_gmt":"2014-04-04T05:42:18","slug":"esquizoescena-filosofia-de-la-desercion-por-peter-pal-pelbart","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/?p=2901","title":{"rendered":"Esquizoescena, Filosof\u00eda de la deserci\u00f3n por Peter Pal Pelbart"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify\"><a href=\"http:\/\/periodicoelamanecer.files.wordpress.com\/2014\/04\/0078_youre_sur_real_2014_hires.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-2902\" src=\"http:\/\/periodicoelamanecer.files.wordpress.com\/2014\/04\/0078_youre_sur_real_2014_hires.jpg?w=300\" alt=\"0078_youre_sur_real_2014_hires\" width=\"300\" height=\"212\" \/><\/a>Todas las noches, desde lo alto de su torre, el alcalde de Gotham vocifera indistintamente contra magnates, prostitutas y psiquiatras. Promete mundos y fondos, el control y la anarqu\u00eda, el pan y la clonaci\u00f3n. Pero esa noche, antes de entrar en escena, pide un lexotanil. No puede creer lo que ven sus ojos: Marta Suplicy(1) va a asistir a la obra. El alcalde de la ciudad imaginaria no sabe qu\u00e9 hacer con la alcaldesa de la ciudad real: \u00bfprotestar?, \u00bfcompetir?, \u00bfseducir?, \u00bfavergonzarse? Gotham-San Pablo tiene tambi\u00e9n un emperador muy viejo. Casi ciego, casi sordo, casi mudo, es el destinatario de voces perdidas. En vano: ni el achacoso emperador, ni el alcalde vituperador tienen alg\u00fan poder sobre lo que pasa en la ciudad, todav\u00eda menos sobre el humor de los corrillos que la recorren: \u201cAqu\u00ed hace fr\u00edo\u201d repite la moradora en su cub\u00edculo, y concluye: \u201c\u00bfsi ma\u00f1ana el hoy es nada, para qu\u00e9 todo esto?\u201d. Un pasajero le pide compa\u00f1\u00eda al taxista, que s\u00f3lo repite sus recuerdos y temores. La diva decadente busca una nota musical imposible, Ofelia sale de un tonel de agua detr\u00e1s de su amado, los \u00e1ngeles intentan entender d\u00f3nde posarse, Josu\u00e9 resucitado reivindica otro orden del mundo\u2026 Palabras sin pie ni cabeza, dir\u00eda un cr\u00edtico; pero ellas se cruzan ag\u00f3nicamente en una polifon\u00eda sonora, visual, esc\u00e9nica, metaf\u00edsica. Voces disonantes que ning\u00fan emperador o prefecto consiguen o\u00edr, ni orquestar, pero tampoco callar.<!--more--><br \/>\nCada uno de los seres que comparece en escena carga, en su cuerpo fr\u00e1gil, su mundo g\u00e9lido o t\u00f3rrido\u2026 Una cosa es cierta: desde el fondo de su p\u00e1lido aislamiento, estos seres piden o anuncian otra comunidad de almas y cuerpos, otro juego entre las voces: una comunidad de los que no tienen comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>Vivir, morir<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Tal vez la Compa\u00f1\u00eda Teatral Ueinzz sea para ellos algo de este orden. Pasan meses extenu\u00e1ndose<br \/>\nen ins\u00edpidos ensayos semanales. A veces se preguntan si de hecho alg\u00fan d\u00eda se presentar\u00e1n o volver\u00e1n a presentarse. Algunos actores desaparecen, el patrocinio mengua, los textos son olvidados, la compa\u00f1\u00eda misma parece una virtualidad impalpable. Y de repente surge un contacto, un teatro disponible, un mecenas o un patrocinador, se vislumbra una temporada. El vestuarista recauchuta los trapos polvorientos, la pizzer\u00eda 1900 se compromete a donar a los actores la inevitable pizza que precede cada presentaci\u00f3n, el de boca en boca compensa una difusi\u00f3n precaria, actores borrados hace meses reaparecen, a veces hasta se escaparon de una internaci\u00f3n. Un campo imantado se reactiva, prolifera y hace rizoma. Los solitarios van enganch\u00e1ndose, los dispersos se convocan entre ellos, un colectivo hecho de singularidades dispares se pone en marcha, en un juego sutil de distancias y resonancias, de celibatos y contaminaciones; componiendo lo que Guattari llamar\u00eda \u201cagenciamiento colectivo de enunciaci\u00f3n\u201d. Pero incluso cuando todo \u201cmarcha\u201d, esto sucede en el l\u00edmite tenue que separa la construcci\u00f3n del desmoronamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Por ejemplo, en el Festival Internacional de Teatro de Curitiba, minutos antes de la presentaci\u00f3n de D\u00e9dalus, nuestro narrador, pieza clave en el gui\u00f3n, nos comunic\u00f3 que no participar\u00eda: \u00e9sa era la noche de su muerte. Despu\u00e9s de insistirle mucho, acept\u00f3 entrar, pero sus palabras se deslizaban unas sobre otras de manera tan pastosa, que en lugar de servir de hilo narrativo, nos zambull\u00f3 en un pantano. Y en el momento en que \u00e9l mismo se transforma en el barquero Caronte para llevar a Orfeo hasta Eur\u00eddice, en lugar de conducirlo con su barca rumbo al infierno, sale del escenario por la puerta del frente del teatro en direcci\u00f3n a la calle, donde minutos despu\u00e9s lo encuentro sentado en la m\u00e1s cadav\u00e9rica inmovilidad, exigiendo entre balbuceos una ambulancia: hab\u00eda llegado su hora final. Me arrodillo a su lado y me dice: <em>\u201cMe voy para el charco\u201d. \u201c\u00bfC\u00f3mo es eso?\u201d<\/em>, pregunto yo. <em>\u201cMe voy a volver sapo\u201d. \u201cEl pr\u00edncipe que se volvi\u00f3 sapo\u201d<\/em>, respondo cari\u00f1osamente, pensando que en esta nuestra primera gira art\u00edstica \u00e9l viaja con su nueva novia, y es como una luna de miel. Pero \u00e9l responde, de modo inesperado: <em>\u201cMensaje para la ACM\u201d<\/em>.(2) Sin titubear le digo que <em>\u201cestoy fuera\u201d<\/em>, no soy amigo de la ACM, mejor mandar la ACM al charco y nosotros quedarnos del lado de afuera. Despu\u00e9s la situaci\u00f3n se alivia y en vez de una ambulancia pide una hamburguesa con queso de Mc Donald\u2019s. Conversamos sobre el resultado de la loter\u00eda, a la que apostamos juntos, y sobre lo que vamos a hacer con los millones que nos esperan. Escucho los aplausos finales que vienen de dentro del teatro. Los espectadores comienzan a retirarse, y lo que ven a la salida es a Hades, rey del infierno (mi personaje), arrodillado a los pies de Caronte muerto-vivo, por lo que nos hacen una reverencia respetuosa, pues para ellos esta escena \u00edntima parece ser parte del espect\u00e1culo.<br \/>\nPor un pelo nuestro narrador no se presenta, por un pelo s\u00ed se present\u00f3, por un pelo no se muere, por un pelo vivi\u00f3\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>Vidas precarias, pr\u00e1cticas est\u00e9ticas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Ser\u00eda necesario animarse y dar un salto un tanto extravagante: situar la <strong>relaci\u00f3n entre \u201cvida precaria\u201d y \u201cpr\u00e1ctica est\u00e9tica\u201d<\/strong> en el contexto biopol\u00edtico contempor\u00e1neo. Partamos de lo m\u00e1s simple. La materia prima de este trabajo teatral es la subjetividad singular de los actores, y nada m\u00e1s. La tematizaci\u00f3n del trabajo inmaterial de los \u00faltimos a\u00f1os permite iluminar una dimensi\u00f3n \u2013antes insospechada\u2013 de la puesta en escena que relat\u00e9.<strong> Se llama trabajo inmaterial a aquel trabajo que produce cosas inmateriales (por ejemplo, en vez de heladeras y zapatos, im\u00e1genes, informaci\u00f3n, signos), aquel que para ser producido moviliza en los que lo producen requisitos inmateriales (no la fuerza f\u00edsica, sino imaginaci\u00f3n, creatividad, inteligencia, afectividad, poder de conexi\u00f3n intersubjetiva) y, por \u00faltimo, aquel cuyo producto incide sobre un plano inmaterial de quienes lo consumen (su inteligencia, percepci\u00f3n, sensibilidad, afectividad, etc.).<\/strong> Lo que caracteriza al trabajo inmaterial, tendencialmente predominante en el capitalismo de hoy, es que por un lado para ser producido exige sobre todo la subjetividad de quien produce \u2013en un extremo, hasta sus sue\u00f1os y crisis son puestos a trabajar\u2013, y por otro, que los flujos que produce \u2013de informaci\u00f3n, de imagen, de servicios\u2013, afectan y formatean la subjetividad de quien lo consume. <strong>Nunca tuvo tanto sentido como hoy la obsesi\u00f3n de <em>Guattari<\/em> con el hecho de que la subjetividad est\u00e1 en el coraz\u00f3n de la producci\u00f3n capital\u00edstica. Con un agregado que<em> Guattari<\/em> dejaba entrever: la subjetividad no s\u00f3lo est\u00e1 en las dos puntas del proceso \u2013la producci\u00f3n y el consumo\u2013, sino que la propia subjetividad se torn\u00f3 \u201cel\u201d capital.<br \/>\n<\/strong><br \/>\nAntes de mencionar algunos ejemplos, vale la pena insistir: cuando decimos que los flujos inmateriales afectan nuestra subjetividad, queremos decir que afectan nuestros modos de ver y sentir, de desear y gozar, de pensar y percibir, de habitar y vestir, en suma, de vivir. Y cuando decimos que ellos exigen la subjetividad de quienes lo producen, queremos decir que requieren formas de pensar, imaginar, vivir, esto es, sus formas de vida. <strong>En otras palabras, estos flujos inmateriales tienen por contenido formas de vida, y nos hacen consumir formas de vida. Qui\u00e9n dice formas de vida, dice vida.<\/strong> Anim\u00e9monos entonces a proponer una f\u00f3rmula lapidaria: <strong>hoy el capital penetra la vida a una escala nunca vista, y la vampiriza. Pero a la inversa tambi\u00e9n es verdad: la propia vida se volvi\u00f3 un capital. Pues si las maneras de ver, de sentir, de pensar, de percibir, de habitar, de vestir, se tornaron un vector de valorizaci\u00f3n e inversi\u00f3n del capital, pasan a ser fuente de valor, y pueden ellas mismas tornarse un vector de valorizaci\u00f3n, como enseguida vamos a ver.<\/strong><br \/>\nTomemos un primer ejemplo. Un grupo de presidiarios compone y graba su m\u00fasica. Lo que muestran y venden no es s\u00f3lo su m\u00fasica, ni s\u00f3lo sus historias escabrosas, sino su estilo, su singularidad, su percepci\u00f3n, su revuelta, su causticidad, su manera de vestir, de \u201cvivir\u201d en la prisi\u00f3n, de gesticular, de protestar: su vida. Siendo su vida el \u00fanico capital, en su estado extremo de sobrevida y resistencia, es esto lo que capitalizan, lo que se autovaloriz\u00f3 y produjo valor. En las periferias de las grandes ciudades brasile\u00f1as la cuesti\u00f3n va ampli\u00e1ndose. Una econom\u00eda paralela, libidinal, axiol\u00f3gica, grupal o de pandilla, est\u00e9tica, monetaria, pol\u00edtica, hecha de estas vidas extremas. Est\u00e1 claro que en un r\u00e9gimen de entrop\u00eda cultural, esta \u201cmercader\u00eda\u201d interesa por su rareza, por su aspereza, por su diferencia, por su visceralidad. Varias pel\u00edculas recientes dan testimonio de esta tendencia, aun cuando pueda ser f\u00e1cilmente transformada en un mero exotismo de consumo descartable.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>Vampirismo insaciable<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Es el turno de mi segundo ejemplo. En el 2000 fui contactado por una ONG (IDETI, Instituto das Tradi\u00e7oes Indigenas) para acompa\u00f1ar en un viaje a San Pablo en colectivo a dos tribus Xing\u00fa (Xavante y Mehinaku) que quer\u00edan hacerse presentes en la conmemoraci\u00f3n de los 500 a\u00f1os del Descubrimiento. Pretend\u00edan exhibir la fuerza de su ritual y dar al presidente una carta abierta donde declaraban no tener nada que conmemorar. \u00bfPero c\u00f3mo evitar que la presentaci\u00f3n de su ritual, una vez llevada a un escenario iluminado, se diluyese en la mera espectacularizaci\u00f3n (hasta televisiva)? La forma de vida que pretend\u00eda resguardarse, de no tomar muchos cuidados, corr\u00eda el riesgo obvio de ser deglutida como folclore. Es lo que ocurri\u00f3 con la maravillosa exposici\u00f3n de arte ind\u00edgena realizada en la Oca del Parque Ibirapuera,(3) que tuve el triste privilegio de visitar junto a los indios \u201cvivos\u201d. A la salida, el cacique Xavante me solt\u00f3, en un diagn\u00f3stico de inspiraci\u00f3n fuertemente nietzscheana:(4) <em>\u201cTodo esto es para mostrar la vanidad por el conocimiento del hombre blanco, no la vida de los indios\u201d<\/em>. Nunca qued\u00f3 tan claro cu\u00e1nta violencia y genocidio encubre la asepsia de un museo (tema benjaminiano por excelencia). La c\u00fapula blanca de Niemeyer, la superficie lisa, las curvas sensuales de las barandas met\u00e1licas, la cuidada luminosidad: todo ayudaba a ocultar que cada objeto expuesto era el bot\u00edn de una guerra. No hab\u00eda ni una gota de sangre en toda la exposici\u00f3n. La muerte fue expurgada de ese lugar, pero tambi\u00e9n la vida. \u00bfNo reencontramos ah\u00ed, en esta museificaci\u00f3n de la cultura ind\u00edgena, nuestro propio vampirismo insaciable?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>Vida y capital<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">\u00daltimo ejemplo. <em>Arthur Bispo do Ros\u00e1rio<\/em> es uno de los m\u00e1s destacados artistas de la actualidad en Brasil, si es que su trabajo, hecho a lo largo de a\u00f1os de internaci\u00f3n en un hospicio, se puede llamar art\u00edstico (\u00e9l, que ten\u00eda una \u00fanica obsesi\u00f3n en la vida: registrar su pasaje por la tierra para el d\u00eda de su ascenso al cielo, momento para el cual prepar\u00f3 su majestuoso Manto da Apresenta\u00e7\u00e3o, donde est\u00e1 estampada parte de la historia universal). Los museos, cr\u00edticos de arte, investigadores, coleccionistas, psicoanalistas, el \u201cmercado\u201d, tomaron por asalto esta vida singular, su di\u00e1logo directo con Dios y con todas las regiones de la tierra, de modo tal que su misi\u00f3n se torn\u00f3 un objeto de contemplaci\u00f3n est\u00e9tica (como era de esperar, por m\u00e1s que haya sembrado, en los modos de concebirse la relaci\u00f3n entre arte y vida, su dosis de rareza).<br \/>\nTres trayectos, tres destinos: un delincuente se convierte en estrella pop dentro de la c\u00e1rcel, o rechaza el mercado, con el que mantiene una distancia cr\u00edtica (con sello independiente, etc.); el indio se indigna por el modo en que los blancos difunden los signos de su vida; un loco es catapultado a la esfera museol\u00f3gica sin su consentimiento. En cada uno de estos ejemplos, sale a la superficie la relaci\u00f3n ambigua y reversible entre vida y capital. O bien la vida es vampirizada por el capital \u2013ll\u00e1meselo mercado, medios de comunicaci\u00f3n o circuito del arte\u2013, o bien la vida es el capital, esto es, fuente de valor; y es siempre tenue la frontera entre una cosa y la otra.<strong> Cuando la vida funciona como un capital, reinventa sus coordenadas de enunciaci\u00f3n y var\u00eda sus formas. Cuando es vampirizada por el capital, la vida es repelida a su dimensi\u00f3n desnuda, como dice <em>Agamben<\/em>, a su dimensi\u00f3n de mera sobrevida. Con lo cual nos transformamos en ganado cibern\u00e9tico, o ciberzombis, como lo formul\u00f3 Ch\u00e2telet en su texto Pensar y vivir como puercos.<br \/>\nEs en este contexto que, a mi modo de ver, ser\u00eda necesario situar la referida experiencia teatral. Si la subjetividad es puesta a trabajar, lo que entra en escena es una manera de percibir, de sentir, de vestirse, de moverse, de hablar, de pensar, pero tambi\u00e9n una manera de representar sin representar, de asociar disociando, de vivir y de morir, de estar en el escenario y simult\u00e1neamente sentirse en casa.<\/strong> Esa presencia precaria, al mismo tiempo pesada e impalpable, que se toma todo extremadamente en serio y al mismo tiempo \u201cno le importa nada\u201d, como lo defini\u00f3 despu\u00e9s de su participaci\u00f3n musical en una de las presentaciones el compositor <em>Livio Tragtemberg.<\/em> Irse a mitad del espect\u00e1culo atravesando el escenario con la mochila en la mano porque su participaci\u00f3n ya acab\u00f3, o largando todo porque lleg\u00f3 su hora y va a morirse en breve, o intervenir en todas las escenas como si en f\u00fatbol fuese un l\u00edbero, o conversar con su apuntador, que deber\u00eda estar oculto, evidenciando su presencia, o volverse sapo\u2026 O gru\u00f1ir, o croar, o hablar como un loro, o decir solamente Ueinzz\u2026 El cantor que no canta, casi como Josefina, la bailarina que no baila, el actor que no representa, el h\u00e9roe que desfallece, el emperador que no manda, el alcalde que no gobierna: la comunidad de los que no tienen comunidad.<br \/>\nNo puedo dejar de preguntarme qu\u00e9 es esta vida en escena, esta \u201cvida por un pelo\u201d, que hace que tantos espectadores lloren entre carcajadas: la certeza de que son ellos los muertos-vivos, de que la verdadera vida transcurre de aquel lado del escenario. En un contexto marcado por el control de la vida (biopoder), las modalidades de resistencia vital proliferan en las formas m\u00e1s inusitadas. Una de ellas consiste en poner literalmente la vida en escena. No la vida desnuda y bruta, como en <em>Agamben<\/em>, reducida por el poder al estado de sobrevida, sino la vida en estado de variaci\u00f3n. Modos \u201cmenores\u201d de vivir que habitan nuestros modos mayores, y que sobre las tablas ganan visibilidad esc\u00e9nica, legitimidad est\u00e9tica y consistencia existencial.<br \/>\nEn el \u00e1mbito restricto al cual me refer\u00ed aqu\u00ed, el teatro puede ser un dispositivo, entre otros, para la conversi\u00f3n del poder sobre la vida en potencia de la vida. Al final, en la esquizoescena(5) la locura es capital biopol\u00edtico. Pero el alcance de esta afirmaci\u00f3n excede en mucho la locura o el teatro, y permitir\u00eda pensar la funci\u00f3n de dispositivos multifac\u00e9ticos \u2013al mismo tiempo pol\u00edticos, est\u00e9ticos, cl\u00ednicos\u2013 en la reinvenci\u00f3n de las coordenadas de enunciaci\u00f3n de la vida. En las condiciones subjetivas y afectivas de hoy, con las nuevas formas de \u201cenganche\u201d y \u201cdesenganche\u201d que caracterizan a la multitud contempor\u00e1nea, y que se dejan leer en la \u201ccomunidad de los sin comunidad\u201d, un dispositivo \u201cmin\u00fasculo\u201d como el que presentamos resuena en las urgencias min\u00fasculas del presente.<\/p>\n<p style=\"text-align:center\">* * *<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">La Compa\u00f1\u00eda Teatral Ueinzz est\u00e1 integrada por pacientes y usuarios de servicios de salud mental, terapeutas, actores profesionales, estudiantes de teatro o performance, compositores y fil\u00f3sofos, directores consagrados y vidas \u201cpor un pelo\u201d. Fundada en 1997 dentro del hospital de d\u00eda \u201cA Casa\u201d, de San Pablo, se desvincul\u00f3 por completo del contexto hospitalario en 2002. Con tres obras dirigidas por <em>S\u00e9rgio Penna y Renato Cohen<\/em>, con m\u00fasica de <em>Wilson Sukorski<\/em> y un total de 150 presentaciones en Brasil y el exterior,(6) la compa\u00f1\u00eda est\u00e1 montando ahora, bajo la direcci\u00f3n de C\u00e1ssio Santiago y con m\u00fasica de <em>Livio Tragtemberg<\/em>, la obra <em>Finnegans Ueinzz<\/em>, inspirada en el <em>Finnegans Wake<\/em>, de <em>James Joyce<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><em>(1). Marta Suplicy, graduada en psicolog\u00eda y afiliada desde comienzos de los a\u00f1os 80 al Partido de los Trabajadores (PT), estuvo al frente del gobierno de la ciudad de San Pablo entre 2000 y 2004. [N. del T.].<\/em><br \/>\n<em> (2). Associa\u00e7ao Crist\u00e3 de Mo\u00e7os [Asociaci\u00f3n Cristiana de J\u00f3venes] [N. del T.].<\/em><br \/>\n<em> (3). El pabell\u00f3n Lucas Nogueira Garcez, conocido popularmente como Oca, es una sala de exposiciones situada en el Parque Ibirapuera, de San Pablo [N. del T.].<\/em><br \/>\n<em> (4). Friedrich Nietzsche, Segunda consideraci\u00f3n intempestiva. Sobre la utilidad y los inconvenientes de la Historia para la vida, Buenos Aires, Libros del Zorzal, 2006.<\/em><br \/>\n<em> (5). T\u00e9rmino acu\u00f1ado por el director S\u00e9rgio Penna para designar esta interfase teatro\/locura.<\/em><br \/>\n<em> (6). Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre la compa\u00f1\u00eda, o para contactos y apoyos \u2013que son siempre bienvenidos\u2013, consultar el sitio: http:\/\/ueinzz.sites.uol.com.br\/home.htm. Bajo mi coordinaci\u00f3n general, y junto con los actores-terapeutas Ana Carmen del Collado, Eduardo Lettiere, Erika Inforsato y Paula Francisquetti, el proyecto Ueinzz es fruto de un esfuerzo colectivo, y tambi\u00e9n de colaboraciones exitosas, como con la Pont\u00edfica Universidad Cat\u00f3lica de San Pablo (PUC-SP). Carmen Opipari y Sylvie Timbert realizaron un documental de hora y media de duraci\u00f3n a partir de la experiencia del grupo, titulado \u201cEu sou Curinga! O Enigma!\u201d [\u00a1Yo soy comod\u00edn! \u00a1El enigma!]. El video puede solicitarse a la direcci\u00f3n: opiparitimbert@hotmail.com.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:right\"><strong><em>Peter P\u00e1l Pelbart<\/em><\/strong><br \/>\n<em> Esquizoescena,. \u201cFilosof\u00eda de la deserci\u00f3n. Nihilismo, locura y comunidad\u201d 157-165 pag.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todas las noches, desde lo alto de su torre, el alcalde de Gotham vocifera indistintamente contra magnates, prostitutas y psiquiatras. Promete mundos y fondos, el control y la anarqu\u00eda, el pan y la clonaci\u00f3n. Pero esa noche, antes de entrar en escena, pide un lexotanil. No puede creer lo que ven sus ojos: Marta Suplicy(1) &hellip; <a href=\"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/?p=2901\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEsquizoescena, Filosof\u00eda de la deserci\u00f3n por Peter Pal Pelbart\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":15356,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[150,169,319],"class_list":["post-2901","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","tag-esquizoescena","tag-filosofia-de-la-desercion","tag-peter-pal-pelbart"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/15356"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2901\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}