{"id":3137,"date":"2014-08-25T02:15:45","date_gmt":"2014-08-25T02:15:45","guid":{"rendered":"http:\/\/periodicoelamanecer.wordpress.com\/?p=3137"},"modified":"2014-08-25T02:15:45","modified_gmt":"2014-08-25T02:15:45","slug":"tesis-sobre-la-comunidad-terrible-tiqqun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/?p=3137","title":{"rendered":"Tesis sobre la comunidad terrible, Tiqqun"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:right\"><em>Hay ah\u00ed algo de la pobre y breve infancia, algo de la felicidad perdida que nunca se recupera, pero tambi\u00e9n algo de la vida activa de hoy, de su peque\u00f1o entusiasmo incomprensible y sin embargo persistente e imposible de extinguir.<\/em><br \/>\n<em> Franz Kafka<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:right\"><em>\u2026arroja unas rosas en el abismo y di: \u201c\u00a1He aqu\u00ed mi agradecimiento para el monstruo que no consigui\u00f3 tragarme!\u201d<\/em><br \/>\n<em> Friedrich Nietzsche, Fragmentos p\u00f3stumos<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>1 G\u00c9NESIS<\/strong><br \/>\n<em><strong> o historia de una historia<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>1<\/strong><em> \u201cEso que por alg\u00fan tiempo hab\u00eda sido comprendido, para otro ha sido olvidado. Hasta el punto de que ya nadie percibe que la historia carece de \u00e9poca. Y de hecho, ya no pasa nada. Ya no hay acontecimiento. S\u00f3lo hay noticias. Observar a los personajes en la cumbre de los imperios. E invertir la frase de Spinoza. Nada que comprender. S\u00f3lo que re\u00edr y que llorar.\u201d<\/em> (Mario Tronti, La pol\u00edtica en el crep\u00fasculo)<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>1bis.<\/strong> Finalizado, el tiempo de los h\u00e9roes. Desaparecido, el espacio \u00e9pico del relato que se disfruta decir y que se disfruta escuchar, que nos habla de lo que podr\u00edamos ser pero que no somos.<br \/>\nLo irreparable es en adelante nuestro ser-as\u00ed, nuestro ser-nadie. Nuestro ser-Bloom.<br \/>\nY esto forma parte de lo irreparable de lo que es preciso partir, ahora que el nihilismo m\u00e1s feroz hace estragos al interior de las propias filas de los dominadores.<br \/>\nEs preciso partir, debido a que \u201cNadie\u201d es el otro nombre de Ulises, y a que no debe importar a nadie regresar a \u00cdtaca, o naufragar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2<\/strong> Ya no hay tiempo para so\u00f1ar en eso que uno ser\u00e1, en eso que uno har\u00e1, ahora que podemos ser todo, que podemos hacer todo, ahora que toda nuestra potencia nos lo ha dejado, con la certeza de que el olvido de la alegr\u00eda nos impedir\u00e1 desplegarla.<br \/>\nEs aqu\u00ed que es preciso desprenderse, o dejarse morir. El hombre es por mucho algo que debe ser superado, pero por esto mismo debe primero ser escuchado en lo que tiene de m\u00e1s expuesto y de m\u00e1s raro, para que su resto no se pierda en el paso [pasaje, transici\u00f3n]. El Bloom, residuo insignificante de un mundo que no deja de traicionarlo y exiliarlo, exige partir en armas; exige el <em>\u00e9xodo<\/em>.<br \/>\nPero la mayor\u00eda de las veces, aquel que parte no encuentra a los suyos, y su \u00e9xodo redeviene exilio.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2bis.<\/strong> Desde el fondo de este exilio provienen todas las voces, y dentro de este exilio todas las voces se pierden. El Otro no nos acoge; nos devuelve y remite al Otro en nosotros. Abandonamos este mundo en ruinas sin remordimientos y sin pena, apresados por alg\u00fan vago sentimiento de premura. Lo abandonamos como las ratas abandonan la nave, pero sin forzosamente saber si est\u00e1 amarrado al muelle. No hay nada \u201cnoble\u201d en esta huida [fuite, tambi\u00e9n fuga], nada grande que pueda ligarnos los unos a los otros. Finalmente, quedamos a solas con nosotros mismos, ya que no hemos decidido combatir sino conservarnos. Y esto no es todav\u00eda una acci\u00f3n, solamente una reacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>3<\/strong>\u00a0Una muchedumbre de hombres que huyen es una muchedumbre de hombres solos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>4<\/strong>\u00a0No encontrarse es imposible; los destinos tienen su clinamen. Incluso en el umbral de la muerte, incluso en la ausencia con nosotros mismos, los otros no dejan de tropezarse con nosotros sobre el terreno liminar de la huida.<br \/>\nNosotros y los otros: nosotros nos separamos por aborrecimiento, pero no conseguimos reunirnos por elecci\u00f3n. Y sin embargo, nos encontramos unidos. Unidos y fuera del amor, al descubierto y sin protecci\u00f3n rec\u00edproca. Es as\u00ed como \u00e9ramos antes de la huida, es as\u00ed como hemos sido siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>5<\/strong>\u00a0Nosotros no queremos solamente huir, incluso si hemos abandonado este mundo porque nos parec\u00eda intolerable. No hay ninguna cobard\u00eda aqu\u00ed: hemos partido en armas. Lo que quer\u00edamos no era luchar contra alguien, sino con algo. Y ahora que ya no estamos solos, haremos callar esa voz que hay adentro, seremos compa\u00f1eros para alguien, ya no seremos los indeseables.<br \/>\nSer\u00e1 necesario esforzarse, ser\u00e1 necesario callarse, ya que si nadie nos ha necesitado hasta aqu\u00ed, ahora las cosas han cambiado. No plantear m\u00e1s preguntas, aprender el silencio, aprender a aprender. Pues la libertad es una forma de disciplina.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6<\/strong>\u00a0La palabra avanza, prudente, y llena los espacios entre las soledades singulares, infla los agregados humanos en grupos, los coloca juntos contra el viento, el esfuerzo los re\u00fane. Es casi un \u00e9xodo. Casi. Pero ning\u00fan pacto los mantiene juntos, salvo la espontaneidad de las sonrisas, la crueldad inevitable, los accidentes de la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>7<\/strong>\u00a0Este paso, semejante al de los p\u00e1jaros migratorios, al murmuro de los dolores errantes, da poco a poco forma a las comunidades terribles.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2 EFECTIVIDAD<\/strong><br \/>\n<em><strong> de por qu\u00e9 la esquizofrenia es m\u00e1s que una enfermedad<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y de c\u00f3mo, mientras so\u00f1amos con \u00e9xtasis, llegamos al endopoliciaje [endoflicage].<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>1\u00a0<\/strong><em>\u201cNos dicen: \u00bfpero el esquizofr\u00e9nico no tiene tambi\u00e9n un padre y una madre? Lamentamos decir que no, que como tal no los tiene. S\u00f3lo tiene un desierto y tribus que lo habitan, un cuerpo pleno y multiplicidades que se aferran a \u00e9l.\u201d<\/em><br \/>\n<em> Gilles Deleuze, F\u00e9lix Guattari, Mil mesetas<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>1bis.<\/strong> La comunidad terrible es la \u00fanica forma de comunidad compatible con este mundo, con el Bloom. Todas las otras comunidades son imaginarias, no verdaderamente imposibles, sino posibles solamente por momentos, y en cualquier caso nunca en la plenitud de su actualizaci\u00f3n. Emergen en las luchas, y son entonces heterotop\u00edas, zonas de opacidad ausentes de toda cartograf\u00eda, perpetuamente en curso de constituirse y perpetuamente en v\u00edas de desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2<\/strong> La comunidad terrible no es solamente posible; ya es real, est\u00e1 siempre-ya en acto. Es la comunidad de los que permanecen\/quedan\/restan [restent, juego de palabras a lo largo del texto intraducible adecuadamente que hay que pensar en t\u00e9rminos de resto]. Jam\u00e1s est\u00e1 en potencia, no tiene ni devenir ni futuro, ni fines realmente externos a s\u00ed misma ni deseo de devenir algo m\u00e1s, solamente de persistir. Es la comunidad de la traici\u00f3n, puesto que va en contra de su propio devenir; se traiciona sin transformarse ni transformar el mundo alrededor de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2bis.<\/strong> La comunidad terrible es la comunidad de los Bloom, pues en su seno ninguna desubjetivaci\u00f3n es bienvenida. Adem\u00e1s, para entrar en ella fue preciso ponerse primero entre par\u00e9ntesis.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>3<\/strong>\u00a0La comunidad terrible no ek-siste, excepto en las disensiones que por momentos la atraviesan. El resto del tiempo, la comunidad terrible es, eternamente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>4<\/strong>\u00a0A\u00a0pesar de esto, la comunidad terrible es la \u00fanica que es posible encontrar, porque el mundo \u2014en cuanto lugar f\u00edsico de lo com\u00fan y el compartir\u2014 ha desaparecido y porque s\u00f3lo qued\u00f3 de \u00e9l una cuadr\u00edcula imperial que surcar. La mentira del \u201chombre\u201d mismo no encuentra m\u00e1s mentirosos en los que afirmarse.<br \/>\nLos no-hombres, los ya-no-hombres, los Bloom, ya no consiguen pensar, como ha podido hacerse esto en otro tiempo, pues el pensamiento era un movimiento dentro del tiempo, y \u00e9ste ha cambiado de consistencia. Adem\u00e1s, los Bloom han renunciado a so\u00f1ar, y habitan distop\u00edas acondicionadas, lugares sin lugar, intersticios sin dimensi\u00f3n de la utop\u00eda mercantil. Son planos y unidimensionales, ya que, sin ser capaces de reconocerse en ninguna parte, ni en s\u00ed mismos ni en los dem\u00e1s, no reconocen ni su pasado ni su futuro. D\u00eda tras d\u00eda, su resignaci\u00f3n borra el presente. Los ya-no-hombres pueblan la crisis de la presencia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>5<\/strong>\u00a0El tiempo de la comunidad terrible es espiraloide y de consistencia turbia. Es un tiempo impenetrable donde la forma-proyecto y la forma-costumbre pesan sobre las vidas y las dejan sin espesor. Se lo puede definir como el tiempo de la libertad ingenua, donde todo el mundo hace lo que quiere, porque \u00e9ste es un tiempo que no permite querer otra cosa que lo que ya est\u00e1 ah\u00ed.<br \/>\nSe puede decir que es el tiempo de la depresi\u00f3n cl\u00ednica, o bien el tiempo del exilio y de la prisi\u00f3n. Es una espera sin final, una extensi\u00f3n uniforme de discontinuidades sin orden.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6<\/strong>\u00a0El concepto de orden, al interior de la comunidad terrible, ha sido abolido en provecho de la efectividad de las relaciones de fuerza y el concepto de forma en beneficio de la pr\u00e1ctica de la formalizaci\u00f3n, la cual, al no tener influencia sobre los contenidos a los que se aplica, es eternamente reversible. En torno a falsos rituales, a falsos plazos (manifestaciones, vacaciones, cesant\u00edas, asambleas diversas, reuniones m\u00e1s o menos festivas), la comunidad se coagula y se formaliza sin nunca tomar forma. Pues la forma, al ser sensible y corruptible, expone al devenir.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6bis.<\/strong> En el seno de la comunidad terrible, la informalidad es el soporte m\u00e1s apropiado para la construcci\u00f3n inconfesada de jerarqu\u00edas despiadadas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>7<\/strong>\u00a0La reversibilidad es el signo bajo el cual se coloca todo acontecimiento que tiene lugar en la comunidad terrible.<br \/>\nPero es esta misma reversibilidad, con su cortejo de temores e insatisfacciones, lo que es irreversible.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>8<\/strong> El tiempo de la reversibilidad infinita es un tiempo ilegible, no-humano. Es el tiempo de las cosas, de la luna, de los animales, de las mareas; no de los hombres, y a\u00fan menos de los ya-no-hombres, pues estos \u00faltimos ya no son capaces de pensarse, mientras que los primeros lo consegu\u00edan todav\u00eda.<br \/>\nEl tiempo de la reversibilidad no es sino el tiempo de lo que es incognoscible a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>9<\/strong> \u00bfPor qu\u00e9 los hombres no abandonan la comunidad terrible? \u2014 se preguntar\u00e1n. Se podr\u00eda responder que no lo hacen porque el mundo-ya-no-mundo es a\u00fan m\u00e1s inhabitable que ella; pero se caer\u00eda en la trampa de las apariencias, en una verdad superficial, pues el mundo est\u00e1 tejido con la misma inexistencia agitada que la comunidad terrible; existe entre ambos una continuidad oculta que, para los habitantes del mundo y para los de la comunidad terrible, sigue siendo indescifrable.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>10<\/strong>\u00a0Lo que debe m\u00e1s bien ser destacado es que el mundo obtiene su existencia m\u00ednima, la que nos permite descifrar su inexistencia sustancial, de la existencia negativa de la comunidad terrible (por marginal que pueda ser), y no, como podr\u00eda creerse, lo contrario.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>11<\/strong>\u00a0La existencia negativa de la comunidad terrible es en \u00faltima instancia una existencia contrarrevolucionaria, pues, ante la subsistencia residual del mundo, aqu\u00e9lla se contenta con pretender una mayor plenitud.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>12<\/strong>\u00a0La comunidad terrible es terrible porque se autolimita al mismo tiempo que no descansa en ninguna forma, pues no conoce el \u00e9xtasis. Razona con las mismas categor\u00edas morales que el mundo-ya-no-mundo, sin siquiera tener las razones para hacerlo. Conoce los derechos y las injusticias, pero siempre los codifica en base a la coherencia perdida del mundo que ella contesta [se opone]. Critica la violaci\u00f3n de un derecho, la pone en evidencia, exige atenci\u00f3n de ella. Pero \u00bfqui\u00e9n ha establecido (y violado) ese derecho? El mundo al que ella rechaza pertenecer. \u00bfY a qu\u00e9 atenci\u00f3n dirige su discurso? A la del mundo que ella niega. As\u00ed pues, \u00bfqu\u00e9 desea la comunidad terrible? El mejoramiento del estado de cosas existente. \u00bfY qu\u00e9 desea el mundo? Lo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>13<\/strong> La democracia es el medio de cultivo de toda comunidad terrible. El mundo-ya-no-mundo es el mundo donde el litigio originario y fundador de lo pol\u00edtico se borra en provecho de una visi\u00f3n gestionaria de la vida y lo viviente, el biopoder. En este sentido, la comunidad terrible es una comunidad biopol\u00edtica ya que tambi\u00e9n funda su unanimidad masiva y cuasi-militar en la represi\u00f3n del litigio fundador de lo pol\u00edtico, el litigio entre formas-de-vida. La comunidad terrible no puede permitir en su seno la existencia de un bios, de una vida no conforme conducida libremente, sino s\u00f3lo de una supervivencia [survie, literalmente sobre-vida] en sus filas. De la misma manera, la continuidad escondida entre el tejido biopol\u00edtico de la democracia y las comunidades terribles se debe al hecho de que el litigio es abolido en ellas mediante la imposici\u00f3n de una unanimidad desigualmente compartida y a la vez violentamente encerrada en una colectividad que se supone que hace posible la libertad. As\u00ed pues, suceder\u00e1, parad\u00f3jicamente, que las filas de la democracia biopol\u00edtica resulten m\u00e1s confortables que las de la comunidad terrible, mientras el espacio de juego, la libertad de los sujetos y las constricciones impuestas por la forma-pol\u00edtica, se encuentran como siendo algo inversamente proporcional, en un r\u00e9gimen biopol\u00edtico de verdad [de en el sentido de relativo a la verdad].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>14<\/strong>\u00a0Cuanto m\u00e1s abierto a la libertad presuma ser un r\u00e9gimen biopol\u00edtico de verdad, m\u00e1s \u00e9ste ser\u00e1 policial, y m\u00e1s, al mismo tiempo que delega a la polic\u00eda la tarea de reprimir las insubordinaciones, dejar\u00e1 a sus sujetos en un estado de inconsciencia relativa, de cuasi-infancia. En cambio, en un r\u00e9gimen biopol\u00edtico de verdad donde se pretenda realizar la libertad sin poner en discusi\u00f3n en discusi\u00f3n su forma, se exigir\u00e1 de aquellos que participan en esto el introyectar a la polic\u00eda en su bios, con el poderoso pretexto de que no hay otra opci\u00f3n.<br \/>\nElegir la pseudolibertad individual concedida por las democracias biopol\u00edticas \u2014ya sea por necesidad, ya por juego o por sed de goce\u2014 equivale, para cualquiera que haya formado parte de una comunidad terrible, a una degradaci\u00f3n \u00e9tica real, pues la libertad de las democracias biopol\u00edticas nunca es otra que la libertad de comprar y venderse.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>15<\/strong>\u00a0De manera similar, desde el punto de vista de las democracias biopol\u00edticas unificadas como Imperio, los que se posicionan del lado de las comunidades terribles pasan de un r\u00e9gimen pol\u00edtico de intercambio mercantil (de gesti\u00f3n) a un r\u00e9gimen pol\u00edtico militar (de represi\u00f3n). Agitando el espectro de la violencia policial, las democracias biopol\u00edticas consiguen militarizar las comunidades terribles, consiguen hacer que la disciplina en su seno sea m\u00e1s dura que en cualquier otro lugar; y esto a fin de producir un crescendo en espiral que supuestamente hace al fin preferible la mercanc\u00eda a la lucha, la libertad de circular, tan calurosamente recomendada por la polic\u00eda y la propaganda mercantil \u2014\u201ccirculen, \u00a1no hay nada que ver!\u201d\u2014, a la libertad de ver otra cosa, el mot\u00edn por ejemplo.<br \/>\nPara los que aceptan trocar la libertad m\u00e1s alta, la de luchar, por la m\u00e1s reificada, la de comprar, las democracias pol\u00edticas acondicionan, desde hace veinte a\u00f1os, confortables sitios de emprendedores biopol\u00edticos fuertemente conectados (\u00bfqu\u00e9 ser\u00eda de ellos sin sus redes?). Hasta que los fight clubs proliferen universalmente, start-up, agencias de publicidad, bares branch\u00e9s [\u201cconectados\u201d a las \u00faltimas tendencias, a la moda, hipsters] y coches de polis no dejar\u00e1n de pulular en funci\u00f3n de un crecimiento exponencial. Y las comunidades terribles ser\u00e1n el modelo de este nuevo viraje de la evoluci\u00f3n mercantil.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>16<\/strong>\u00a0Comunidades terribles y democracias biopol\u00edticas pueden coexistir en una relaci\u00f3n vamp\u00edrica porque las dos se viven como mundos-ya-no-mundos, o sea, como mundos sin afuera. Su ser-sin-afuera no es una convicci\u00f3n terrorista excitada para garantizar la fidelidad de los sujetos que forman parte de la democracia biopol\u00edtica o de la comunidad terrible, sino que es una realidad en la medida en que se trata de dos formaciones humanas que coinciden casi por completo.<br \/>\nNo hay participaci\u00f3n consciente en la democracia biopol\u00edtica sin participaci\u00f3n inconsciente en una comunidad terrible, y viceversa. Pues la comunidad terrible es s\u00f3lo la comunidad de la contestaci\u00f3n social o pol\u00edtica, la comunidad militante, y tendencialmente todo aquello que busca existir en cuanto comunidad en el seno de la democracia biopol\u00edtica (la empresa, la familia, la asociaci\u00f3n, el grupo de amigos, la banda de adolescentes, etc.). Y esto en la medida en que todo compartir sin fin \u2014en el doble sentido del t\u00e9rmino\u2014 es una amenaza efectiva para la democracia biopol\u00edtica, que se funda en una separaci\u00f3n tal que sus sujetos ya no son siquiera individuos sino solamente dividuos repartidos entre dos participaciones necesarias aunque contradictorias, entre su comunidad terrible y la democracia biopol\u00edtica. Por eso, una de esas dos participaciones tiene que ser inevitablemente vivida como clandestina, indigna, incoherente.<br \/>\nLa guerra civil, expulsada de la publicidad, se ha refugiado al interior de los individuos. La l\u00ednea del frente que ya no pasa justo en medio de la sociedad, pasa en adelante justo en medio del Bloom. El capitalismo exige la esquizofrenia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>17<\/strong>\u00a0El partido imaginario es la forma que toma esa esquizofrenia cuando deviene ofensiva. Se est\u00e1 en el Partido Imaginario no cuando no se est\u00e1 ni en una comunidad terrible ni en la democracia biopol\u00edtica, sino cuando se obra para destruir ambas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>18<\/strong>\u00a0Lo que se desmorona, se desmorona, pero no puede ser destruido. No obstante, la vida entre los escombros no s\u00f3lo es posible, sino efectivamente presente. La inteligencia superior del mundo est\u00e1 en la comunidad terrible. La salvaci\u00f3n del mundo en cuanto mundo, en cuanto que persiste en su estado de descomposici\u00f3n relativa, residir\u00eda, por tanto, en el adversario que ha jurado destruirlo. Pero este adversario, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda destruirlo sino al precio de su propia desaparici\u00f3n en cuanto adversario? Podr\u00eda, nos dicen, constituirse positivamente, fundarse, darse leyes propias. Pero la comunidad terrible no tiene vida aut\u00f3noma, no encuentra en ninguna parte un acceso al devenir. Ella es precisamente la \u00faltima treta de un mundo en desagregaci\u00f3n destinada a ser capaz de sobrevivir un poco m\u00e1s todav\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>3 AFECTIVIDAD<\/strong><br \/>\n<em><strong> de por qu\u00e9 a menudo se desea lo que conlleva nuestra desgracia (tanto y tan bien que se llega incluso a a\u00f1orar la bella \u00e9poca de los matrimonios arreglados)<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y de por qu\u00e9 las mujeres no dicen lo que piensan.<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> Tambi\u00e9n se habla aqu\u00ed de la insuficiencia de las buenas intenciones<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><em>\u00a1Atenci\u00f3n! Cap\u00edtulo de lectura peligrosa ya que todo el mundo est\u00e1 puesto en entredicho.<\/em><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align:right\">Yocasta.\u2014 \u00bfQu\u00e9 es el exilio? \u00bfDe qu\u00e9 sufre el exiliado?<br \/>\nPolinices.\u2014 Del peor de los males: no tener derecho a la parres\u00eda.<br \/>\nYocasta.\u2014 Eso que dices es una condici\u00f3n de esclavo, no decir lo que se piensa.<br \/>\nPolinices.\u2014 Y de tener que plegarse a las necedades de quienes mandan.<br \/>\nYocasta.\u2014 S\u00ed, y consiste en esto: hacer de est\u00fapido con los est\u00fapidos.<br \/>\nPolinices.\u2014 Pero por el inter\u00e9s uno fuerza su temperamento<br \/>\nEur\u00edpides, Las fenicias<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>1<\/strong>\u00a0La parres\u00eda es el uso peligroso, afectual, del discurso, es el acto de verdad [relativo a la verdad] que cuestiona las relaciones de poder tal como se dan hic et nunc en la amistad, en la pol\u00edtica, en el amor. El parresiast\u00e9s no es quien dice la verdad m\u00e1s dolorosa para romper los v\u00ednculos que unen a los dem\u00e1s y que se fundan en el rechazo a aceptar esa verdad como ineluctable. Quien hace uso de la parres\u00eda se pone en peligro antes que nada \u00e9l mismo mediante un gesto de exposici\u00f3n de s\u00ed en los eslabones relacionales. La parres\u00eda es el acto de verdad que escapa al punto de vista de surplomb [t\u00e9rmino usado en el gobierno o la administraci\u00f3n para designar una posici\u00f3n que sobresale a todas].<br \/>\nAh\u00ed donde la parres\u00eda no es posible, los seres se hallan en exilio, act\u00faan como esclavos. Incluso si la comunidad terrible es, para sus habitantes, como una catedral en el desierto, es en su interior que se soporta el exilio m\u00e1s amargo. Pues, en cuanto m\u00e1quina de guerra omnilateral que debe mantener con el exterior un equilibrio vital de naturaleza homeost\u00e1tica, la comunidad terrible no puede tolerar la circulaci\u00f3n en sus filas de discursos peligrosos para s\u00ed misma. Para perpetuarse, la comunidad terrible necesita relegar el peligro hacia el exterior: \u00e9ste ser\u00e1 el Extranjero, la Competencia, el Enemigo, los polis. As\u00ed, la comunidad terrible aplica en su propio seno la m\u00e1s estricta polic\u00eda de los discursos, deviniendo para s\u00ed misma su propia censura.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2<\/strong>\u00a0Ah\u00ed donde la palabra muda de la represi\u00f3n hace escuchar su voz, ninguna otra palabra tiene ya derecho de ciudad, en la medida en que permanece cortada de una efectividad inmediata. La comunidad terrible es una respuesta a la afasia que impone todo r\u00e9gimen biopol\u00edtico, pero es una respuesta insuficiente pues se perpet\u00faa por medio de la censura interna, disminuyendo incluso los m\u00e1rgenes del orden simb\u00f3lico del patriarcado. Por tanto, con frecuencia no es m\u00e1s que otra forma de polic\u00eda, otro lugar para continuar en el analfabetismo emocional o en un estado de minor\u00eda infantil, con el pretexto de una amenaza exterior. Pues el ni\u00f1o no es tanto quien no habla, sino quien est\u00e1 excluido de los juegos de verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>3<\/strong>\u00a0El mundo-ya-no-mundo, este mundo descuartizado, vive en la pat\u00e9tica autocelebraci\u00f3n que se insiste en llamar \u201cEspect\u00e1culo\u201d. El Espect\u00e1culo corroe la duda, reduce la consciencia a una pasividad anest\u00e9sica. Lo que la democracia biopol\u00edtica exige a la consciencia es asistir a la destrucci\u00f3n, no en cuanto destrucci\u00f3n efectiva, sino en cuanto espect\u00e1culo. Por su lado, la comunidad terrible exige asistir a la destrucci\u00f3n en cuanto destrucci\u00f3n, y por tanto hacerla alternar, para que pueda durar, con breves per\u00edodos de reconstrucci\u00f3n colectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>3bis.<\/strong> No hay discursos de verdad, s\u00f3lo hay dispositivos de verdad. El Espect\u00e1culo es el dispositivo de verdad que consigue hacer funcionar en su beneficio cualquier otro dispositivo de verdad. Espect\u00e1culo y democracia biopol\u00edtica convergen en la aceptaci\u00f3n de cualquier r\u00e9gimen de discurso falso proferido por cualquier tipo de sujeto, siempre que esto permita la continuaci\u00f3n de la paz armada en vigor. La proliferaci\u00f3n de la insignificancia apunta a recubrir la totalidad de lo existente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>4<\/strong>\u00a0La comunidad terrible conoce el mundo, pero no se conoce [a s\u00ed misma]. Y esto es as\u00ed a causa de que ella es, en su aspecto afirmativo, un ser no reflexivo sino estadizo. En cambio, en su aspecto negativo, existe en la medida en que niega el mundo, y se niega por tanto a s\u00ed misma, al estar hecha a imagen de \u00e9l. No hay ninguna consciencia por debajo de la existencia, y ninguna autoconsciencia por debajo de la actividad, pero sobre todo no hay consciencia en la actividad de autodestrucci\u00f3n inconsciente. Desde el momento en que la comunidad terrible se perpet\u00faa actuando bajo la mirada hostil de otro, introyectando esta mirada y constituy\u00e9ndose como objeto y no como sujeto de esa hostilidad, s\u00f3lo puede amar y odiar por reacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>5<\/strong>\u00a0La comunidad terrible es un aglomerado humano, no un grupo de compa\u00f1eros. Los miembros de la comunidad terrible se encuentran y se agregan m\u00e1s por accidente que por elecci\u00f3n. No se acompa\u00f1an, no se conocen.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6<\/strong>\u00a0La comunidad terrible est\u00e1 atravesada por todo tipo de complicidades \u2014\u00bfy c\u00f3mo podr\u00eda subsistir si no?\u2014, pero a diferencia de los ancestros a los que apela, esas complicidades no determinan en ning\u00fan caso su forma. Su forma es m\u00e1s bien la de la desconfianza [m\u00e9fiance]. Los miembros de la comunidad terrible desconf\u00edan los unos de los otros porque no saben nada de s\u00ed mismos ni de los dem\u00e1s, y porque nadie de entre ellos conoce la comunidad de la que forma parte: se trata de una comunidad sin relato posible, as\u00ed que impenetrable, y de la que no se puede hacer la experiencia m\u00e1s que en la inmediatez; pero \u00e9sta es una inmediatez inorg\u00e1nica que no devela nada. La exposici\u00f3n que se practica en ella es mundana y no pol\u00edtica: incluso en la soledad heroica del v\u00e1ndalo [casseur, literalmente \u201crompedor\u201d, usado tambi\u00e9n despectivamente en el \u00e1mbito de la protesta] es el cuerpo en movimiento y no la coherencia entre \u00e9l y su discurso. Es por esto que la clandestinidad, el pasamonta\u00f1as o la teatralizaci\u00f3n de una ri\u00f1a [le jeu de la gu\u00e9-guerre] fascinan y enga\u00f1an a la vez: el poli provocador es tambi\u00e9n un v\u00e1ndalo\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6bis.<\/strong> <em>\u201cEstamos en presencia de un aparato de desconfianza total y circulante porque carece de un punto absoluto. La perfecci\u00f3n de la vigilancia es una suma de insidias.\u201d (Foucault sobre el Panoptic\u00f3n)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>7<\/strong>\u00a0No obstante, existiendo las complicidades, los miembros de la comunidad terrible sospechan que el proyecto tambi\u00e9n existe, pero que estar\u00edan siendo dejados fuera de \u00e9l. De ah\u00ed la desconfianza. La desconfianza que mantienen entre s\u00ed los miembros de la comunidad terrible es de otra manera mayor que la que mantienen hacia los ciudadanos del resto del mundo: estos \u00faltimos, en efecto, no esconden el hecho de tener mucho que esconder, conocen la imagen que se supone tienen y dan del mundo del que forman parte.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>8<\/strong>\u00a0Si, a pesar de su panoptismo interno, la comunidad terrible no se conoce, esto es as\u00ed porque ella no es conocible, y, en esta medida, es tan peligrosa para el mundo al igual que para s\u00ed misma. Ella es la comunidad de la inquietud; pero tambi\u00e9n es la primera v\u00edctima de tal inquietud.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>8bis.<\/strong> La comunidad terrible es una suma de soledades que se vigilan sin protegerse.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>9<\/strong>\u00a0El amor entre los miembros de la comunidad terrible es una tensi\u00f3n inagotable, que se nutre de lo que el otro vela y no devela: su banalidad. La invisibilidad de la comunidad terrible para consigo misma le permite amarse ciegamente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>10<\/strong>\u00a0La imagen p\u00fablica, exterior, de la comunidad terrible es lo que menos le interesa a la propia comunidad, pues la conoce como postiza a sabiendas. Igualmente irrisoria es su imagen de s\u00ed misma, la publicidad propia que la comunidad despliega en su seno, pero que no enga\u00f1a a nadie.<br \/>\nPues lo que mantiene junta a la comunidad terrible es precisamente lo que se encuentra por debajo de su publicidad, lo que justamente deja entrever a sus propios miembros y apenas intuir al exterior. Ella es informada por la banalidad de su privado, por el vac\u00edo de su secreto y por el secreto de su vac\u00edo; para perpetuarse tambi\u00e9n produce y secreta la comunidad p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>10bis.<\/strong> La banalidad de lo privado de las comunidades terribles se esconde, pues esta banalidad es la banalidad del mal.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>11<\/strong>\u00a0La comunidad terrible no descansa en s\u00ed misma, sino en el deseo que el exterior le dirige, y que inevitablemente cobra la forma del malentendido.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>12<\/strong>\u00a0La comunidad terrible, como toda formaci\u00f3n humana en la sociedad capitalista avanzada, funciona sobre una econom\u00eda de placer sadomasoquista. La comunidad terrible, a diferencia de todo lo que no es ella, no se confiesa a s\u00ed misma su masoquismo fundamental, y los deseos de los que participa se agencian sobre este malentendido.<br \/>\nLo \u201csalvaje\u201d suscita en efecto un deseo, pero este deseo es un deseo de domesticaci\u00f3n, y por tanto de aniquilamiento, as\u00ed como la criatura ordinaria, confortablemente asentada en su d\u00eda a d\u00eda, es er\u00f3tica \u00fanicamente en la medida en que se le querr\u00edan imponer deshonras atroces. El hecho de que este metabolismo emotivo permanezca escondido es una fuente inagotable de sufrimiento para los miembros de la comunidad terrible, que devienen incapaces de evaluar las consecuencias de sus gestos afectivos (consecuencias que desmienten sistem\u00e1ticamente sus previsiones). De este modo, los miembros de las comunidades terribles desaprenden progresivamente a amar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>13<\/strong>\u00a0La educaci\u00f3n sentimental en el seno de la comunidad terrible se funda en la humillaci\u00f3n sistem\u00e1tica, en la pulverizaci\u00f3n de la autoestima de sus miembros. Nadie debe poder creerse portador de una forma de afectividad que tenga derecho de ciudad al interior de la comunidad. El tipo hegem\u00f3nico de afectividad al interior de la comunidad terrible corresponde parad\u00f3jicamente a la forma que es concebida como la m\u00e1s retrasada en el exterior. La tribu, el pueblo, el clan, la banda, el ej\u00e9rcito o la familia son las formaciones humanas reconocidas universalmente como las m\u00e1s crueles y las menos gratificantes, pero a pesar de todo persisten en el seno de las comunidades terribles. Las mujeres deben asumir en ellas una forma de virilidad que incluso los hombres reh\u00fasan en adelante al interior de las democracias biopol\u00edticas; y ello a la vez que se perciben como mujeres en una feminidad decadente con respecto al fantasma masculino dominante en el propio seno de la comunidad terrible, que es el de la mujer pl\u00e1stica y \u201csexy\u201d (a imagen de esa pura envoltura carnal que es la Jovencita) presta para el uso y el consumo de la sexualidad genital.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>14<\/strong>\u00a0En las comunidades terribles, las mujeres, a falta de ser capaces de devenir unos hombres, deben devenir como los hombres, a la vez que se mantienen furiosamente heterosexuales y prisioneras de los estereotipos m\u00e1s gastados. Si en la comunidad terrible nadie tiene el derecho a decir la verdad sobre las relaciones humanas, para las mujeres esto es doblemente cierto: la mujer que hace uso de la parres\u00eda en el seno de la comunidad terrible ser\u00e1 inmediatamente catalogada como hist\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>14bis.<\/strong> En el seno de toda comunidad terrible se hace la experiencia del sorprendente silencio de las mujeres. La patofobia de la comunidad terrible a menudo se manifiesta, en efecto, como represi\u00f3n indirecta de la palabra femenina, extra\u00f1a y perturbadora, pues es palabra de carne. No es que se haga callar a las mujeres; simplemente ocurre que el espacio-l\u00edmite con la locura, donde podr\u00eda darse su palabra de verdad, se encuentra discretamente borrado, d\u00eda tras d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>15<\/strong> No es que las mujeres hayan tenido problemas en llevar a cabo las acciones: eran incluso m\u00e1s audaces y capaces, estaban m\u00e1s preparadas y convencidas que los hombres. S\u00f3lo se les conced\u00eda una menor autonom\u00eda a nivel de las iniciativas: era como si una diferencia aflorara instintivamente en la preparaci\u00f3n y en las discusiones colectivas de trabajo, y su voz contara menos.<br \/>\n<em>\u201cEl problema estaba en el grupo: era un comportamiento anodino, un no-dicho, o incluso un \u2018c\u00e1llate\u2019 soltado en plena discusi\u00f3n. [\u2026] Esta suerte de discriminaci\u00f3n no era la obra de una decisi\u00f3n a priori, m\u00e1s bien era algo que se aportaba desde el exterior, en parte inconscientemente, algo que estaba por debajo de la voluntad. Algo que no se puede resolver en una declaraci\u00f3n ideol\u00f3gica o mediante una elecci\u00f3n racional.\u201d<\/em><br \/>\n<em> I. Far\u00e9, F. Spirito, Mara y los dem\u00e1s<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>15bis.<\/strong> Puesto que la comunidad terrible se funda en unas relaciones [rapports] inconfesadas, ella acaba inevitablemente por hundirse en las relaciones [relations] m\u00e1s residuales y \u201cprimitivas\u201d. Las mujeres est\u00e1n destinadas en ella a la gesti\u00f3n de las cosas concretas, de los asuntos corrientes, y los hombres a la violencia y a la direcci\u00f3n. En esta abrumadora reproducci\u00f3n de clich\u00e9s obsoletos, la \u00fanica relaci\u00f3n [rapport] posible entre el hombre y la mujer es el relaci\u00f3n de seducci\u00f3n. Pero como la seducci\u00f3n generalizada conducir\u00eda a la comunidad terrible a la explosi\u00f3n, \u00e9sta est\u00e1 estrictamente encauzada al interior de la forma-pareja heterosexual y mon\u00f3gama, que domina en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>16<\/strong> <em>\u201cBien es verdad que las bandas tambi\u00e9n est\u00e1n minadas por fuerzas muy diferentes que instauran en ellas centros internos de tipo conyugal y familiar, o de tipo estatal, y que las hacen pasar a una forma de sociabilidad totalmente distinta, sustituyendo los afectos de manada por sentimientos de familia o inteligibilidades de Estado. El centro, o los agujeros negros internos, pasan a ocupar el papel principal. Ah\u00ed, en esa aventura que tambi\u00e9n se produce en las bandas humanas cuando reconstituyen un familiarismo de grupo, o incluso un autoritarismo, un fascismo de manada, el evolucionismo puede ver un progreso.\u201d<\/em><br \/>\n<em> G. Deleuze, F. Guattari, Mil mesetas<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>16bis.<\/strong> Tambi\u00e9n las amistades, en el seno de la comunidad terrible, entran en el imaginario estilizado y raqu\u00edtico que conviene a toda sociedad heterosexual mon\u00f3gama. Puesto que las relaciones interpersonales jam\u00e1s deben ponerse en discusi\u00f3n y se supone que \u201cvan de suyo\u201d, la cuesti\u00f3n de las relaciones hombres-mujeres no tiene que ser abordada y se ver\u00e1 sistem\u00e1ticamente decidida \u201ca la manera antigua\u201d, ya sea proto-burguesa o b\u00e1rbaro-proletaria. Por tanto, las amistades permanecen rigurosamente monosexuales, con hombres y mujeres que se frecuentan con una irreductible extra\u00f1eza que les permitir\u00e1, llegado el momento, componer eventualmente \u2014 una pareja.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>17<\/strong>\u00a0El familiarismo de ninguna manera implica la existencia de familias reales; por el contrario, su difusi\u00f3n masiva sobreviene en el momento mismo en que la familia en cuanto entidad cerrada estalla, contaminando a cambio toda la esfera de las relaciones que hasta hoy se le escapaban. <em>\u201cEl familiarismo \u2014dice Guattari\u2014 consiste en negar m\u00e1gicamente la realidad social, en evitar todas las conexiones con los flujos reales.\u201d<\/em> <em>(La revoluci\u00f3n molecular)<\/em> Cuando la comunidad terrible nos dice, para tranquilizarnos, que s\u00f3lo es en el fondo una \u201cgran familia\u201d, nos vienen a modo de recuerdos todo lo arbitrario, todo el enclaustramiento, la morbidez y el moralismo que han acompa\u00f1ado a la instituci\u00f3n familiar en el curso de su existencia hist\u00f3rica; salvo que ahora, bajo pretexto de preservarnos, todo esto se nos impone menos la instituci\u00f3n, es decir, sin que uno lo pueda denunciar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>17bis.<\/strong> La parte de humillaci\u00f3n y envilecimiento de los hombres consiste en la obligaci\u00f3n que les es hecha de exhibir constantemente sus capacidades mediante una u otra forma de performance viriloide. El contratipo no tiene lugar en la econom\u00eda afectiva de la comunidad terrible, en la cual prevalece \u00fanicamente, en \u00faltima instancia, el estereotipo; de hecho, s\u00f3lo el L\u00edder [Meneur; leader en un sentido despectivo: cabecilla, liderete, caudillo, etc.] es objetivamente deseable. Toda otra posici\u00f3n es insoportable sin la confesi\u00f3n impl\u00edcita de una incapacidad innata de existir singularmente; pero las desviaciones con respecto al estereotipo son alimentadas sin cesar por el despiadado metabolismo afectivo de la comunidad terrible. Cuando el contratipo, por ejemplo, intenta desprenderse de s\u00ed, resulta violentamente repelido a la celda de su \u201cinsuficiencia\u201d. El contratipo-chivo expiatorio funciona como el espejo deformante de cada uno, que tranquiliza inquietando.<br \/>\nImpl\u00edcitamente, se permanece en la comunidad terrible para no ser ni el L\u00edder ni el contratipo, mientras que estos \u00faltimos permanecen en ella porque no tienen elecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>18<\/strong>\u00a0Cada comunidad terrible cuenta con su L\u00edder, y viceversa.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>18bis.<\/strong> Dondequiera que las relaciones no son problematizadas, las formas antiguas afloran con toda la potencia de su brutalidad a-discursiva: el fuerte levanta la mano sobre el d\u00e9bil, el hombre sobre la mujer, el adulto sobre el ni\u00f1o y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>19<\/strong>\u00a0El L\u00edder no necesita afirmarse, inclusive puede jugar [jouer, desempe\u00f1ar un papel] al contratipo o ironizar sobre la virilidad. Su carisma no necesita ser conformante, pues est\u00e1 objetivamente probado por los par\u00e1metros biom\u00e9tricos del deseo de la comunidad terrible y por la sumisi\u00f3n efectiva de los dem\u00e1s hombres y mujeres. La comunidad terrible es la comunidad de los cornudos [cocus].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>20<\/strong>\u00a0El sentimiento fundamental que liga la comunidad terrible a su L\u00edder no es la sumisi\u00f3n sino la disponibilidad, o sea, una variante sofisticada de la obediencia. El tiempo de los miembros de la comunidad debe permanentemente ser pasado por la criba de la disponibilidad: potencial disponibilidad sexual hacia el L\u00edder, disponibilidad f\u00edsica para las tareas m\u00e1s diversas, disponibilidad afectiva a sufrir cualquier herida debida a la inevitable distracci\u00f3n de los dem\u00e1s. En la comunidad terrible, la disponibilidad es la introyecci\u00f3n art\u00edstica de la disciplina.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>21<\/strong>\u00a0Tanto el deseo del L\u00edder como el deseo de ser L\u00edder se saben condenados a un fracaso inevitable. Ya que la mujer del L\u00edder (nadie lo ignora) es la \u00fanica en no ser v\u00edctima de su mascarada seductora en la medida en que verifica cotidianamente su nada: lo privado de los dominadores siempre es lo m\u00e1s miserable. De hecho, en el seno de la comunidad terrible, el L\u00edder es deseable, como puede serlo la mujer sofisticada y altanera en la democracia biopol\u00edtica. El deseo sexual que hombres y mujeres dirigen al L\u00edder y que lo rodea con un aura tan intensa que hace girar espont\u00e1neamente todas las miradas hac\u00eda \u00e9l, no es otra cosa que un deseo de humillaci\u00f3n. Se quiere desnudar al L\u00edder, ver al L\u00edder satisfacer verdaderamente y sin dignidad el cortejo de envidias que suscita para prevalecer. Todo el mundo aborrece al L\u00edder as\u00ed como los hombres han detestado a las mujeres durante milenios. Todo el mundo desea en el fondo domesticar al L\u00edder ya que todo el mundo detesta la fidelidad que le es profesada.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>TODO EL MUNDO DETESTA SU AMOR POR EL L\u00cdDER.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>22<\/strong> Lo personal, en la comunidad terrible, no es pol\u00edtico.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>23<\/strong>\u00a0El L\u00edder es las m\u00e1s de las veces un var\u00f3n debido a que act\u00faa en nombre del Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>24<\/strong>\u00a0Act\u00faa en nombre del Padre aquel que se sacrifica. El L\u00edder es en efecto aquel que perpet\u00faa la forma sacrificial de la comunidad terrible mediante su propio sacrificio y mediante la exigencia de sacrificio que hace pesar en los dem\u00e1s. Pero como el L\u00edder no es el Tirano \u2014al mismo tiempo que es, por ello con m\u00e1s raz\u00f3n, tir\u00e1nico\u2014 no dice abiertamente a los dem\u00e1s lo que deben hacer; el L\u00edder no impone su voluntad, pero s\u00ed la deja imponerse orientando secretamente el deseo de los dem\u00e1s, que siempre es en \u00faltima instancia el deseo de complacerle. A la pregunta \u201c\u00bfQu\u00e9 debo hacer?\u201d, el L\u00edder responder\u00e1 \u201cLo que quieras\u201d, pues sabe que su existencia en la comunidad terrible impide en los hechos a los dem\u00e1s el querer algo distinto a lo que \u00e9l quiere.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>25\u00a0<\/strong>Quien act\u00faa en nombre del Padre no puede ser cuestionado. Ah\u00ed donde la fuerza se erige como argumento, el discurso se retira como habladur\u00eda o excusa. En la medida en que haya un L\u00edder \u2014y por tanto su comunidad terrible\u2014 no habr\u00e1 parres\u00eda y los hombres, las mujeres y el L\u00edder mismo estar\u00e1n en exilio. No se puede poner en discusi\u00f3n la autoridad del L\u00edder en la medida en que los hechos prueban que se lo ama a la vez que se detesta su amor por \u00e9l. A veces el L\u00edder se pone en cuesti\u00f3n a s\u00ed mismo, y es entonces que otro toma su lugar o que la comunidad terrible, vuelta ac\u00e9fala, perece por una desgarradora hemorragia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>26\u00a0<\/strong>El L\u00edder es realmente el mejor de su grupo. No usurpa la plaza de nadie y todo el mundo es consciente de ello. No tiene que batirse por el consenso, ya que es \u00e9l quien m\u00e1s se sacrifica o quien m\u00e1s se ha sacrificado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>27<\/strong>\u00a0El L\u00edder nunca est\u00e1 solo, pues todo el mundo est\u00e1 detr\u00e1s de \u00e9l, pero al mismo tiempo es el icono mismo de la soledad, la figura m\u00e1s tr\u00e1gica e incauta de la comunidad terrible. Es \u00fanicamente en virtud del hecho de que ya se encuentra a merced del cinismo y de la crueldad de los dem\u00e1s (aquellos que no est\u00e1n en su lugar), que el L\u00edder es por momentos verdaderamente amado y querido.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>4 FORMA<\/strong><br \/>\n<em><strong> de las razones de la existencia de los infames<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y de c\u00f3mo los hermanos de hoy forman los enemigos de ma\u00f1ana.<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> Del discreto encanto de la ilegalidad<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> y de sus trampas ocultas.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>1<\/strong>\u00a0La comunidad terrible es un dispositivo de poder posautoritario. No cuenta con burocracia ni forma vinculante en apariencia, pero para producir tanta verticalidad en el seno de lo informal tiene que recurrir a configuraciones arcaicas, a roles pasados que sobreviven a\u00fan en las bodegas atestadas del inconsciente colectivo. En esto la familia no es su modelo organizacional sino su antecedente directo en la producci\u00f3n de coacci\u00f3n y de insoluble cohabitaci\u00f3n de odio y amor.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2<\/strong>\u00a0En cuanto formaciones posautoritarias, las empresas de la \u201cnueva econom\u00eda\u201d constituyen a t\u00edtulo completo comunidades terribles. Y no hay que ver una contradicci\u00f3n en la aproximaci\u00f3n de la vanguardia del capitalismo y la vanguardia de su contestaci\u00f3n: ambas son prisioneras del mismo principio econ\u00f3mico, de la misma preocupaci\u00f3n de eficiencia y organizaci\u00f3n incluso si se colocan sobre terrenos diferentes. De hecho, se sirven de la misma modalidad de circulaci\u00f3n del poder, y en esto son pol\u00edticamente pr\u00f3ximas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>3<\/strong>\u00a0La comunidad terrible, semejante en esto a la democracia biopol\u00edtica, es un dispositivo que gobierna el paso de la potencia al acto entre los individuos y entre los grupos. En el seno de este dispositivo no aparecen jam\u00e1s m\u00e1s que unos fines y los medios para alcanzarlos, pero el medio sin fin que preside a este proceso, al mismo tiempo que permanece inconfesable, no aparece jam\u00e1s, puesto que \u00e9ste no es otro que la econom\u00eda. Es sobre la base del criterio econ\u00f3mico que roles, derechos, posibilidades e imposibilidades son aqu\u00ed distribuidos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>4<\/strong>\u00a0En la medida en que la comunidad terrible se otorgue la pr\u00e1ctica de la performance econ\u00f3mica de su enemigo como coartada para justificar la suya propia, ella no saldr\u00e1 de ninguno de sus impases.<br \/>\nLa \u201cestrategia\u201d, dad\u00e1 de las comunidades terribles, s\u00f3lo traiciona en realidad la proximidad incestuosa entre la cr\u00edtica y su objeto, proximidad que acaba la mayor\u00eda de las veces por devenir familiaridad e incluso parentesco tan estrecho que resultar dif\u00edcil desentra\u00f1ar su distancia.<br \/>\nLa reivindaci\u00f3n centrada [cibl\u00e9e], en cuanto no sue\u00f1a con destruir el contexto que la hace nacer, o bien la exposici\u00f3n de los engranajes del poder que no sue\u00f1a con demoler, conducen tarde o temprano al camino sin poes\u00eda de la gesti\u00f3n, volviendo por tanto a conducir a la ra\u00edz de toda comunidad terrible.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>5<\/strong>\u00a0La informalidad, en la comunidad terrible, est\u00e1 siempre regida por una muy r\u00edgida distribuci\u00f3n impl\u00edcita de responsabilidades. Es \u00fanicamente sobre la base de una modificaci\u00f3n expl\u00edcita de las responsabilidades y de su prioridad que la circulaci\u00f3n del poder puede ser modificada.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6<\/strong>\u00a0La comunidad terrible es la continuaci\u00f3n de la pol\u00edtica cl\u00e1sica por otros medios. Llamo \u201cpol\u00edtica cl\u00e1sica\u201d a la pol\u00edtica que coloca en su centro a un sujeto cerrado, pleno y autosuficiente en su variante de derecha, y a un sujeto en estado de incompletitud contingente debido a circunstancias por transformar para reunir la suficiencia mon\u00e1dica en su variante de izquierda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>7<\/strong>\u00a0La comunidad terrible, finalmente, no puede excluir a nadie, porque no tiene ley ni forma expl\u00edcita. \u00danicamente puede incluir.<br \/>\nPara renovarse, tiene por lo tanto que destruir gradualmente a quienes forman parte de ella, bajo pena de estancaci\u00f3n completa. Vive del sacrificio al igual que el sacrificio es su condici\u00f3n de pertenencia. S\u00f3lo \u00e9l, por lo dem\u00e1s, funda la confianza ef\u00edmera y rec\u00edproca de sus miembros. \u00bfTendr\u00eda ella, sin esto, una enorme necesidad de acci\u00f3n? \u00bfEmplear\u00eda tal ardor para renovarse por medio de la agitaci\u00f3n m\u00e1s fren\u00e9tica?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>7bis.<\/strong> Cuanto menos tiene una comunidad el sentimiento de su existencia, tanto m\u00e1s experimenta la necesidad de actualizar exteriormente su propio simulacro, en el activismo, en la formaci\u00f3n compulsiva y finalmente en el cuestionamiento permanente, metaest\u00e1tico de s\u00ed. La autocr\u00edtica colectiva casi incansable a la que se libran cada vez m\u00e1s visiblemente tanto el management de vanguardia como los grupos neomilitantes informales, informa bastante sobre la debilidad decisiva de su sentimiento de existir.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>8<\/strong>\u00a0Algunas comunidades terribles de lucha fueron fundadas por los supervivientes de un naufragio, de una guerra, de una devastaci\u00f3n cualquiera aunque de una cierta amplitud sin embargo. La memoria de los supervivientes no es entonces la memoria de los vencidos, sino la de los excluidos del combate.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>8bis.<\/strong> Por esta raz\u00f3n, la comunidad terrible nace como exilio en el exilio, memoria en el seno del olvido, tradici\u00f3n intransmisible. El superviviente nunca es aquel que estaba en el centro del desastre, sino aquel que se encontraba a la distancia, que habitaba el margen de \u00e9l. Por eso, en el tiempo de la comunidad terrible, el margen se ha hecho centro y el concepto de centro ha perdido toda validez.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>9<\/strong>\u00a0La comunidad terrible carece de fundaci\u00f3n, porque carece de consciencia de su comienzo y porque carece de destino; se registra \u00fanicamente sobre la marcha, como una cosa siempre-ya pasada, y, por tanto, \u00fanicamente a trav\u00e9s de la mirada de los dem\u00e1s, de la repetici\u00f3n, de la an\u00e9cdota: \u201c\u00bfte acuerdas de\u2026?\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>10<\/strong>\u00a0La comunidad terrible es un presente que pasa y no se supera, y por esta raz\u00f3n carece de ma\u00f1ana. Ha atravesado la d\u00e9bil l\u00ednea que separa la resistencia de la persistencia, el d\u00e9j\u00e0-vu de la amnesia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>11<\/strong>\u00a0La comunidad terrible s\u00f3lo experimenta el sentimiento de su existencia en la ilegalidad. Adem\u00e1s, todo intercambio humano sadomasoquista fuera de la relaci\u00f3n mercantil est\u00e1 condenado a largo plazo a la ilegalidad, en cuanto met\u00e1fora violenta de la inconfesable miseria de la \u00e9poca. Es en la ilegalidad solamente que la comunidad terrible se percibe y ek-siste, aunque negativamente sin duda, como afuera de la esfera de la legalidad, como creaci\u00f3n que se libera de ella misma. Al mismo tiempo que no reconoce la legalidad como leg\u00edtima, la comunidad terrible ha podido hacer de su negaci\u00f3n el espacio de su existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>11bis.<\/strong> Es sobre la base del masoquismo que la comunidad terrible concluye fugitivas alianzas con los oprimidos, a riesgo de encontrarse muy r\u00e1pido colocada en el rol inasumible del s\u00e1dico. Acompa\u00f1a as\u00ed a los excluidos a lo largo de la v\u00eda de la integraci\u00f3n, los mira alejarse llenos de ingratitud y devenir lo que ella quer\u00eda conjurar [eludir].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>12<\/strong> (De la privaci\u00f3n del secreto. el arrepentimiento \u2014 la infamia). La fuerza y la fragilidad de la comunidad terrible es su manera de habitar el riesgo. En efecto, ella s\u00f3lo vive intensamente cuando se encuentra en peligro. Este peligro contiene el arrepentimiento de sus miembros. El arrepentimiento \u2014desde el punto de vista del infame\u2014 est\u00e1 lejos de ser ileg\u00edtimo porque aquel que se arrepiente es alguien que ha tenido una \u201ciluminaci\u00f3n\u201d: desde los ojos de la mirada inquisidora que lo sospecha, todo de un golpe, \u00e9l se reconoce como miembro del proyecto sospechado. \u00c9l confiesa una verdad que nunca ha vivido, y que no supon\u00eda incluso antes que una inquisici\u00f3n lo exige de \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>12bis.<\/strong> Todo arrepentido es esencialmente un mit\u00f3mano (igual a quienes han visto a la virgen Mar\u00eda), actualiza ante la autoridad su propia esquizofrenia. Haci\u00e9ndolo, deviene individuo, pero sin haber asumido su dividualidad: se cree a s\u00ed mismo \u2014o m\u00e1s bien quiere creerse\u2014 al fin en lo justo, en la coherencia. Intercambia sus complicidades pasadas reales por una complicidad inexistente con el enemigo de siempre; se toma a s\u00ed mismo como enemigo. Lo cual, dicho sea de paso, deviene efectivo a partir de su arrepentimiento. Pero la infamia no hace m\u00e1s que trocar un sadomasoquismo inconsciente y moderadamente destructor por otro sadomasoquismo, consciente y \u00e9ticamente indigno esta vez. Sacrifica la duplicidad del esquizofr\u00e9nico para caer en la del traidor.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>13<\/strong> <em>\u201cLas mujeres eran tratadas como objetos sexuales, salvo cuando participaban en acciones: eran entonces tratadas como hombres. Se daba aqu\u00ed la \u00fanica relaci\u00f3n de igualdad. A menudo ellas hac\u00edan m\u00e1s que los hombres, ten\u00edan realmente m\u00e1s coraje. [\u2026] Es as\u00ed como, por primera vez, surgi\u00f3 el problema de los traidores: a causa de la insensibilidad del grupo. [\u2026] Hella y Anne-Katrine no dijeron nada sobre m\u00ed, fui el \u00fanico del grupo que no acab\u00f3 adentro. Yo ten\u00eda otra relaci\u00f3n con ellas, se trataba de su gran amor de ellas dos por m\u00ed\u2026\u201d<\/em><br \/>\n<em> Bommi Baumann, C\u00f3mo empez\u00f3 todo<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>13bis.<\/strong> En cuanto la verdad de la comunidad terrible ha sido develada por el arrepentido, \u00e9sta est\u00e1 condenada, porque vive de la ignorancia de su secreto, protegida por su sombra, en lugar de protegerlo. Los secretos vergonzosos de las comunidades terribles acaban en las bocas indiferentes de los hombres de Ley y la hipocres\u00eda ambiental que los ha conservado. El c\u00f3mplice de ayer se escandaliza, compromete su devenir-infame en la variante del delator o del disociado.<br \/>\nAs\u00ed la pedofilia, la violaci\u00f3n conyugal, la corrupci\u00f3n, el chantaje mafioso, comportamientos fundadores del ethos dominante hasta ayer, ser\u00e1n de un solo golpe denunciados como comportamientos criminales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>14<\/strong>\u00a0La necesidad de justicia es una necesidad de castigo. Aqu\u00ed aflora la ra\u00edz com\u00fan, sadomasoquista, que rige la conformidad \u00e9tica de las comunidades terribles y su v\u00ednculo inconfesado con el Imperio.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>15\u00a0<\/strong>(De la privaci\u00f3n del peligro: la legalizaci\u00f3n \u2014 la traici\u00f3n de los ideales) El asedio que mantiene juntos los escombros de las democracias biopol\u00edticas, el asedio del biopoder, reside en la posibilidad de privar en cada instante a las comunidades terribles de la libertad de vivir en el riesgo. Esto se hace por medio de un doble movimiento: de sustracci\u00f3n-represi\u00f3n, o sea: de violencia, y a la vez de adici\u00f3n-legitimaci\u00f3n, o sea: de condescendencia. Por medio de estos dos movimientos, el biopoder priva a la comunidad terrible de su espacio de existencia y la condena a la persistencia, puesto que es \u00e9l quien delimita la zona que le reserva. Operado as\u00ed, transforma la utop\u00eda en atop\u00eda y la heterotop\u00eda en distop\u00eda. Localizada e identificada, la comunidad terrible, que hace todo para escapar de las cartograf\u00edas, deviene un espacio como otro.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>15bis.<\/strong> Es sincronizando el tiempo desfallecido [vaseux] e informe de la comunidad terrible con la temporalidad del afuera, como el biopoder priva a la comunidad terrible del riesgo y el peligro. Basta con que el biopoder reconozca a la comunidad terrible para que \u00e9sta pierda el poder de romper el curso ordenado del desastre mediante la irrupci\u00f3n de su clandestinidad. En cuanto la comunidad terrible est\u00e1 insertada del mismo modo que tantas otras grietas en la publicidad, es localizada y territorializada en un afuera de la legalidad que es inmediatamente englobado; en cuanto afuera.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>16<\/strong>\u00a0Una vez m\u00e1s es la invisibilidad de la comunidad terrible consigo misma lo que la pone a merced de un reconocimiento unilateral con el que no puede de ninguna manera interactuar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>16bis.<\/strong> Si bien la comunidad terrible rechaza el principio de representaci\u00f3n, no escapa, sin embargo, a la representaci\u00f3n. La invisibilidad de la comunidad terrible consigo misma la hace infinitamente vulnerable a la mirada del otro, porque, y esto es bien sabido, la comunidad terrible s\u00f3lo existe ante los ojos de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>5 LOS QUE PERMANECEN<\/strong><br \/>\n<strong> LOS QUE PARTEN<\/strong><br \/>\n<em><strong> de la gente que vive como son\u00e1mbulo<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> de los corazones rotos y de los rompecorazones<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> Algunas notas m\u00e1s sobre el mal uso de las buenas intenciones<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> (Lo que demuestra que la estrategia por s\u00ed sola no basta y que las relaciones humanas no son una \u201ccuesti\u00f3n de psicoan\u00e1lisis\u201d)<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> Aber Freunde! Wir kommen zu sp\u00e4t!<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> (\u00a1Pero amigo! \u00a1Llegamos demasiado tarde!)<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong> H\u00f6lderlin<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>1<\/strong>\u00a0Se entra en la comunidad terrible porque, en el desierto, quien busca no encuentra nada m\u00e1s. Se atraviesa esta arquitectura humana vacilante y provisional. Al comienzo, se cae enamorado. Se siente, entrando en ella, que ha sido construida con las l\u00e1grimas y el sufrimiento, y que exige a\u00fan m\u00e1s de \u00e9stos para continuar existiendo; pero esto importa poco. La comunidad terrible es primero que nada el espacio de la abnegaci\u00f3n, y esto conmueve, esto estimula, el \u201creflejo de la preocupaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2<\/strong>\u00a0Mas las relaciones, en el seno de la comunidad terrible, est\u00e1n gastadas; ya no son j\u00f3venes \u00a1ay! cuando nosotros llegamos. Como los guijarros del lecho de un r\u00edo muy r\u00e1pido, las miradas, los gestos y la atenci\u00f3n son consumidos. Algo falta tr\u00e1gicamente a la vida en la comunidad terrible, porque la indulgencia ya no encuentra en ella su lugar, y la amistad, tantas veces traicionada, se da con una parsimonia agobiante.<br \/>\nQue se lo quiera o no, los que pasan por una, los que llegan a una, pagan las fechor\u00edas de los dem\u00e1s. Las personas a las que querr\u00edan amar est\u00e1n ya demasiado abismadas, de manera clara, para prestar atenci\u00f3n a sus buenas intenciones.<br \/>\n<em>\u201cCon el tiempo pasar\u00e1\u2026\u201d<\/em> Ser\u00e1 preciso, por tanto, vencer la desconfianza de los dem\u00e1s, o m\u00e1s exactamente, aprender a ser desconfiados como los dem\u00e1s, para que la comunidad terrible pueda todav\u00eda abrir sus brazos descarnados. Es por la capacidad de ser duro con los nuevos que llegan, finalmente, que uno demostrar\u00eda su solidaridad con la comunidad terrible.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2bis.<\/strong><em> \u201cEsta crueldad se hallaba en su risa, en aquello que les daba placer, en la manera en que se comunicaban entre s\u00ed, en la manera en que viv\u00edan y mor\u00edan. El infortunio del pr\u00f3jimo era su mayor fuente de alegr\u00eda, y me preguntaba si, en su mente, \u00e9sta reduc\u00eda o acrecentaba la probabilidad de ver este infortunio afectarlos a ellos mismos. Pero el infortunio personal, de hecho, no era una probabilidad, era una certeza. As\u00ed pues, la crueldad formaba parte de ellos mismos, de su humor, de sus relaciones, de sus pensamientos. Y no obstante, tan completo era su aislamiento, en cuanto individuos, que no creo que ellos imaginaran que esta crueldad afectaba a los dem\u00e1s.\u201d<\/em><br \/>\n<em> Colin Turnbull, El pueblo de la monta\u00f1a<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2ter. En la comunidad terrible uno siempre llega demasiado tarde.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>3<\/strong>\u00a0La fuerza de la comunidad terrible le viene de su violencia. Su violencia es su verdadera raz\u00f3n y su verdadero desaf\u00edo. Pero no arroja sus consecuencias porque en lugar de servirse de ella para cautivar, hace un uso de ella que aparta lo que le es exterior, y desgarra lo que est\u00e1 en su seno. La precisi\u00f3n extrema de su violencia est\u00e1 mermada por su rechazo a interrogar el origen de \u00e9sta, pues dicha violencia no es, como se dice, el odio del enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>4<\/strong>\u00a0La comunidad terrible es una comunidad hemorr\u00e1gica. Su temporalidad es hemorr\u00e1gica, pues el tiempo de los h\u00e9roes es un tiempo que se vive como declive, ocasi\u00f3n frustrada, d\u00e9j\u00e0-vu. Los seres no hacen en ella advenir el acontecimiento, pero lo esperan como espectadores. Y en esta espera su vida se desangra en un activismo que supuestamente ocupa y prueba la existencia del presente, hasta el cansancio.<br \/>\nM\u00e1s que de pasividad habr\u00eda que hablar aqu\u00ed de una inercia agitada. Porque ninguna posici\u00f3n se presenta como definitivamente adquirida en la descomposici\u00f3n del cuerpo social de la que es sin\u00f3nimo la democracia biopol\u00edtica, un m\u00e1ximum de inercia y un m\u00e1ximum de movilidad aqu\u00ed son asimismo posibles. Pero una \u201cestructura de movimiento\u201d, para permitir la movilidad, debe construir una arquitectura que las personas puedan atravesar. Esto se hace por tanto, en la comunidad terrible, a trav\u00e9s de las singularidades que aceptan la inercia, incluso si al hacerlo hacen posible y a la vez radicalmente imposible la comunidad. S\u00f3lo el L\u00edder tiene la tarea ingrata de dirigir y regular el equilibrio perdido entre intertes y agitados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>4bis.<\/strong> En la medida misma en que la comunidad terrible se funda en la partici\u00f3n entre miembros est\u00e1ticos y miembros m\u00f3viles, ella ha perdido su apuesta de antemano, se ha frustrado en cuanto comunidad.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>5<\/strong>\u00a0La mirada de los inertes es el recuerdo m\u00e1s doloroso para quien ha pasado por la comunidad terrible. Destinados a ense\u00f1ar algo que ellos mismos no han conseguido sumarse, los inertes a menudo vigilan, como polic\u00edas melanc\u00f3licos al borde de territorios des\u00e9rticos.<br \/>\nEllos habitan un espacio que ciertamente les pertenece; pero, puesto que es estructuralmente p\u00fablico, ellos est\u00e1n aqu\u00ed en cada momento a la misma altura que cualquier otro. No pueden prevalerse el derecho a tener su lugar en este espacio, porque la renuncia previa a este derecho es lo que les ha permitido acceder a ella. Los inertes habitan la comunidad como los sin techo habitan la estaci\u00f3n, pero cada paso los atraviesa, porque esta estaci\u00f3n es ellos mismos y su construcci\u00f3n es congruente con la construcci\u00f3n de su vida.<br \/>\nLos inertes son unos ang\u00e9les desesperados y aturdidos que, al no haber encontrado la vida en ning\u00fan repliegue del mundo, est\u00e1n dispuestos a habitar un lugar de paso. Pueden sumergirse por un tiempo indeterminado en la comunidad: su soledad es infinitamente impermeable.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6<\/strong>\u00a0A\u00a0los que siempre est\u00e1n ah\u00ed todo el mundo los conoce. Son apreciados y detestables como todos los que cuidan y permanecen [restent] ah\u00ed donde los dem\u00e1s viven y pasan (la enfermera, la madre, los ancianos, los vigilantes de los parques p\u00fablicos). Son el falso espejo de la libertad, son los asiduos, los esclavos de una servidumbre in\u00e9dita que los ilumina con una luz resplandeciente: los combatientes, los irreductibles, los sin espacio privado, los sin paz. La rabia por combatir la terminan por buscar en sus vidas mutiladas; atribuyen sus heridas a una lucha noble e imaginaria, aunque se han hecho da\u00f1o a s\u00ed mismos entren\u00e1ndose hasta el cansancio. En realidad, nunca han tenido la oportunidad de descender al campo de batalla: el enemigo no los reconoce, los toma por una simple interferencia, los aparta mediante su indiferencia a la muchedumbre, a la insignificancia ordinaria, a la ofensiva suicida. El alfabeto del biopoder no tiene letras para retener sus nombres; para \u00e9l, ellos han desaparecido ya, si bien resisten como fantasmas desasosegados. Est\u00e1n muertos y sobreviven por s\u00ed mismos en el transito de las miradas que los atraviesan, sobre las cuales carecen m\u00e1s o menos de control, con las cuales comparten la mesa, la cama, la lucha, hasta que los transe\u00fantes [passants] parten, o hasta que permanecen apag\u00e1ndose, deviniendo los inertes de ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6bis.<\/strong> <em>\u201cEn los grupos, numerosas mujeres hab\u00edan tenido una experiencia de empleadas o secretarias. Aportaban a los grupos toda la eficacia de su profesionalismo luego de abandonar su trabajo. Nada hab\u00eda cambiado para ellas desde este punto de vista, excepto el hecho de que ellas hac\u00edan la lucha armada. [\u2026] Las reuniones eran el centro vital y \u2018significante\u2019 de las casas. Por lo dem\u00e1s, las condiciones materiales de la vida cotidiana enteramente dirigida hacia la lucha externa no ten\u00eda ning\u00fan problema. Hac\u00edamos encargos enormes en el supermercado y cuando hab\u00edamos asegurado la comida y con qu\u00e9 dormir, no hab\u00eda ya problemas internos.\u201d<\/em><br \/>\n<em> I. Far\u00e9, F. Spirito, Mara y los dem\u00e1s<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>7<\/strong>\u00a0Los m\u00e1s muertos e implacables de los inertes son aquellos que han sido abandonados. Aquellos cuyx amigx o amante parti\u00f3, permanecen [restent], porque todo lo que queda de aquel o aquella que desapareci\u00f3 permanece en la comunidad terrible y en los ojos que lo han visto en ella. Quien ha perdido a la persona amada no tiene ya nada que perder, y esta nada la da a menudo a la comunidad terrible.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>7bis.<\/strong> <em>\u201c[\u2026] la guerra contra un enemigo exterior pacifica, m\u00e1s o menos por necesidad forzada, a aquellos que llevan la misma lucha; la pertenencia a un grupo unificado por una revuelta absoluta no deja lugar a las diferencias, a las luchas internas; la fraternidad se vuelve el pan indispensable y cotidiano en los momentos en que las contradicciones m\u00e1s descuartizadas no estallan. La pacificaci\u00f3n interna es un momento de asepsia proyectada en la pantalla gigante de la lucha \u2018contra\u2019.\u201d<\/em><br \/>\n<em> I. Far\u00e9, F. Spirito, Mara y los dem\u00e1s<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>8<\/strong>\u00a0El horizonte, para los militantes, es la l\u00ednea en direcci\u00f3n de la cual es preciso siempre marchar. Porque es all\u00ed, en alguna parte, que se encuentran todos aquellos que han perdido.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>0 NOTAS PARA<\/strong><br \/>\n<strong> UNA SUPERACI\u00d3N<\/strong><br \/>\n<em><strong> algunas indicaciones para superar el malestar presente: notas no exhaustivas y no program\u00e1ticas\u2026<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><em>\u00ab\u00a1Oh mis hermanos, mis ni\u00f1os, mis compa\u00f1eros, los am\u00e9 con toda mi c\u00f3lera, pero no sab\u00eda c\u00f3mo dec\u00edrselos, no sab\u00eda vivir con ustedes, no era capaz de alcanzarlos, de tocar sus almas fr\u00edas, sus corazones desiertos! \u00a1No encontraba las palabras del coraje, las palabras vivientes para que la risa fuerce sus pechos y los llene de aire! Perd\u00eda la maldad de quererlos de pie, la rabia de dirigir hacia ustedes mis ojos abiertos, el lenguaje para que consigan mi rechazo a vernos envejecer antes de haber vivido, bajar los brazos sin haberlos elevado primero, descender antes de haber querido subir. Yo no era demasiado fuerte para expulsar el sue\u00f1o, impedir que los arroje fuera del mundo y del tiempo, hacerlo huir lejos de ustedes, ya que por mi cuenta, temporada tras temporada, me debilitaba, sent\u00eda mis miembros debilitarse, mis pensamientos deshacerse, mi c\u00f3lera desaparecer, y su inexistencia ganarme\u2026\u00bb<\/em><br \/>\n<em> J. Lefebvre, La Soci\u00e9t\u00e9 de la consolation<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>1<\/strong>\u00a0La comunidad pol\u00edtica, muy a pesar suyo, es como todo lo dem\u00e1s [tout le reste, todo el resto], pues est\u00e1 en todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2<\/strong>\u00a0Democracia biopol\u00edtica y comunidad terrible \u2014una en cuanto axiom\u00e1tica de la distribuci\u00f3n de relaciones de fuerza, la otra en cuanto sustrato efectivo de relaciones inmediatas\u2014 constituyen las dos polaridades de la dominaci\u00f3n actual. A tal punto que las relaciones de poder que rigen las democracias biopol\u00edticas no podr\u00edan realizarse propiamente hablando sin las comunidades terribles, que conforman el sustrato \u00e9tico de dicha realizaci\u00f3n. Con m\u00e1s exactitud, la comunidad terrible es la forma pasional de esta axiom\u00e1tica que por s\u00ed sola le permite desplegarse en territorios concretos.<br \/>\nEn \u00faltima instancia, es s\u00f3lo mediante la comunidad terrible que el Imperio consigue semiotizar las formaciones sociales m\u00e1s heterog\u00e9neas bajo la forma de la democracia biopol\u00edtica: en ausencia de comunidades terribles, la axiom\u00e1tica social de la democracia pol\u00edtica no tendr\u00eda cuerpos sobre los que efectuarse. Sin esta mediaci\u00f3n, no se explican todos los fen\u00f3menos de intrincaci\u00f3n entre lo arcaico (neoesclavismo, prostituci\u00f3n globalizada, neofeudalismo de empresa, tr\u00e1ficos humanos de todo tipo\u2026) y la hipersofisticaci\u00f3n imperial.<br \/>\nEsto para nada significa que a los gestos de destrucci\u00f3n que apuntan a la comunidad terrible se vincule un valor subversivo cualquiera. En cuanto r\u00e9gimen de efectuaci\u00f3n de dicha axiom\u00e1tica, la comunidad terrible no cuenta con ninguna vitalidad propia. No cuenta con nada en s\u00ed misma que la ponga en condiciones de metamorfosearse en otra cosa, de ubicar a los seres en un v\u00ednculo revuelto respecto al estado presente de las cosas; nada que salvar. Y es un hecho que el presente est\u00e1 saturado hasta tal punto de comunidades terribles que el vac\u00edo determinado por toda ruptura parcial, voluntarista, con ellas, llega a ser llenado a una velocidad espantosa.<br \/>\nAs\u00ed pues, si es absurdo preguntarse qu\u00e9 hacer con las comunidades terribles, ellas que est\u00e1n siempre-ya hechas y siempre-ya en disoluci\u00f3n, ellas que reducen al silencio toda insumisi\u00f3n interna (la parres\u00eda as\u00ed como todo lo dem\u00e1s), es en cambio de una importancia vital aprehender en qu\u00e9 condiciones concretas podr\u00eda ser arruinada la solidaridad entre democracias biopol\u00edticas y comunidades terribles. Para ello ser\u00e1 preciso ejercitar una cierta mirada, la \u201cmirada del ladr\u00f3n\u201d, aquel que desde el interior del dispositivo materializa la posibilidad de escaparse de \u00e9l. Compartiendo esta mirada, los cuerpos m\u00e1s vivos har\u00e1n advenir aquello hacia lo cual la comunidad terrible hace, incluso contra su voluntad, ciegamente se\u00f1a: su propia desagregaci\u00f3n.<br \/>\nYa que las comunidades terribles nunca son realmente v\u00edctimas de su mentira, ellas est\u00e1n precisamente atadas a su ceguera, lo cual les permite subsistir.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>2bis.<\/strong> Hemos llamado comunidad terrible a todo medio que se constituya sobre la base del compartir las mismas ignorancias \u2014 y en este caso, tambi\u00e9n la ignorancia del mal que \u00e9l produce. Es a menudo inoperante el criterio vitalista que har\u00eda del malestar experimentado al interior de una formaci\u00f3n humana la piedra angular para descubrir en ella la comunidad terrible. La m\u00e1s \u201cexitosa\u201d de las comunidades terribles ense\u00f1a a sus miembros a amar sus propios defectos y a hacerlos amables. En este sentido, la comunidad terrible no es el lugar donde m\u00e1s se sufre, sino meramente el lugar donde menos se es libre.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>3<\/strong>\u00a0La comunidad terrible es una presencia en la ausencia, pues es incapaz de existir por s\u00ed misma, pero s\u00ed solamente en relaci\u00f3n a algo m\u00e1s, exterior a ella. As\u00ed pues, es desenmascarando no ya los compromisos y los defectos sino los parentescos inconfesables de la comunidad terrible, como se la puede abandonar en cuanto falsa alternativa a la socializaci\u00f3n dominante. Es convirtiendo su esquizofrenia infamante \u2014\u201ct\u00fa no eres m\u00e1s que con nosotros, no eres demasiado puro\u201d\u2014 en esquizofrenia contaminante \u2014\u201ctodo el mundo existe tambi\u00e9n con nosotros, y es esto lo que mina el orden presente\u201d\u2014, como los miembros de la comunidad terrible pueden escapar del double bind en el que est\u00e1n encerrados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>4<\/strong>\u00a0No es destituyendo a un l\u00edder particular como uno se libera de la comunidad terrible; el lugar vacante pronto ser\u00e1 tomado por cualquier otro, puesto que el L\u00edder no es sino la personificaci\u00f3n del deseo de todos a hacerse dirigir. Sin importar lo que se diga de \u00e9l, el L\u00edder participa en la comunidad terrible mucho m\u00e1s de lo que \u00e9l la dirige. \u00c9l es su secreci\u00f3n y su tragedia, su modelo y su pesadilla. S\u00f3lo se debe a la educaci\u00f3n sentimental de cada quien el subjetivar o desubjetivar al L\u00edder de otra manera para que \u00e9l no lo haga por s\u00ed mismo. Deseo y poder nunca est\u00e1n encadenados en una configuraci\u00f3n \u00fanica: basta con hacerlos valsear [fig. desplazarlos violentamente], con estropear su baile.<br \/>\nA menudo basta con una cierta mirada de escepticismo para demoler duraderamente al L\u00edder en cuanto tal, y con ello su lugar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>5<\/strong>\u00a0Toda la debilidad de la comunidad terrible se debe a su clausura, a su incapacidad para salir de s\u00ed misma. No siendo un todo viviente sino una construcci\u00f3n defectuosa, es tan incapaz de adquirir una vida interior como de nutrir a esta misma de alegr\u00eda. As\u00ed se paga el error de haber confundido la felicidad con la transgresi\u00f3n, pues es a partir de esta \u00faltima como continuamente se reforma el sistema de reglas no escritas, y tanto m\u00e1s implacables, de la comunidad terrible.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6<\/strong>\u00a0As\u00ed se explica el miedo a la \u201crecuperaci\u00f3n\u201d propio de la comunidad terrible: es la mejor justificaci\u00f3n de su clausura y moralismo. Bajo pretexto de que \u201cno nos venderemos\u201d, uno se impide comprender que ya se nos ha comprado para permanecer ah\u00ed donde estamos. La resistencia, aqu\u00ed, deviene retenci\u00f3n: la vieja tentaci\u00f3n de encadenar la belleza a su hermana, la muerte, que empuja a los orientales a llenar sus jaulas con magn\u00edficos p\u00e1jaros que nunca volver\u00e1n a ver el cielo, a los padres celosos a encerrar a sus m\u00e1s bellas hijas y a los avaros a llenar sus armarios de lingotes de oro, acaba por invadir a la comunidad terrible. Tanta belleza encarcelada se marchita.<br \/>\nE incluso las princesas encerradas en las torres saben que la llegada de los pr\u00edncipes azules es s\u00f3lo el preludio de la segregaci\u00f3n conyugal, que lo que hace falta es abolir de un solo golpe las prisiones y a los liberadores, que lo que necesitamos no son programas de liberaci\u00f3n sino pr\u00e1cticas de libertad.<br \/>\nNinguna salida de la comunidad terrible es posible sin la creaci\u00f3n de una situaci\u00f3n insurreccional, y viceversa. Ahora bien, lejos de preparar unas condiciones insurreccionales, la definici\u00f3n de s\u00ed como diferencia ilusoria, como ser sustancialmente otro, no es m\u00e1s que un residuo consciencial determinado por la ausencia de tales condiciones. La exigencia de una coherencia identitaria de cada cual equivale a la exigencia de castraci\u00f3n generalizada, del endopoliciaje difuso.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>6bis.<\/strong> El fin de la comunidad terrible coincide con la apertura al acontecimiento: es en torno al acontecimiento que las singularidades se agregan, aprenden a cooperar y a tocarse. La comunidad terrible, en cuanto entidad animada por un inagotable deseo de autoconservaci\u00f3n, pasa los posibles por la criba de la compatibilidad con su existencia, en vez de organizarse en torno a su surgimiento.<br \/>\nEs por esto que toda comunidad terrible mantiene con el acontecimiento una relaci\u00f3n de conjuraci\u00f3n defensiva y concibe la relaci\u00f3n con lo posible en t\u00e9rminos de producci\u00f3n o de exclusi\u00f3n, siempre tentada como est\u00e1 por la opci\u00f3n del dominio, siempre secretamente atra\u00edda por su latencia totalitaria.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>7<\/strong> <em>\u201cEl hombre no vale en funci\u00f3n del trabajo \u00fatil que provee, sino en funci\u00f3n de la fuerza contagiosa de la que dispone para arrastrar a los dem\u00e1s a un gasto libre de su energ\u00eda, de su alegr\u00eda y de su vida: un ser humano no es solamente un est\u00f3mago que llenar, sino un desbordamiento de energ\u00eda que prodigar.\u201d (Bataille)<\/em><br \/>\nSe sabe por experiencia que en la vida pasional \u2014y por tanto en la vida a secas\u2014 nada se paga y que quien gana es siempre quien da m\u00e1s y sabe gozar mejor. Organizar la circulaci\u00f3n de otras formas de placer significa alimentar un poder enemigo con toda l\u00f3gica de opresi\u00f3n. Bien es cierto, por consiguiente, que para no tomar el poder es preciso tener ya bastante.<br \/>\nOponer a la combinatoria del poder otro registro del juego no equivale a condenarse a no ser tomados en serio, sino a hacerse portadores de otra econom\u00eda del gasto y del reconocimiento. El margen de goce que existe dentro de los juegos de poder se alimenta de sacrificios y humillaciones mutuamente intercambiadas; el placer de mandar es un placer que se paga, y en esto, el modelo de la dominaci\u00f3n biopol\u00edtica es compatible por completo con todas las religiones que fustigan la carne, con la \u00e9tica del trabajo y el sistema penitenciario, as\u00ed como la l\u00f3gica mercantil y hedonista lo es con la ausencia de deseo, que ella pal\u00eda.<br \/>\nEn realidad, la comunidad terrible nunca consigue encauzar la potencia de devenir inherente a toda forma-de-vida, y esto es lo que permite estropear las relaciones de fuerza internas de \u00e9sta y cuestionar el poder hasta en sus formas posautoritarias.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>8<\/strong>\u00a0Toda agregaci\u00f3n humana que se coloque vis-\u00e0-vis de su afuera en una perspectiva exclusivamente ofensiva u obsidional es una comunidad terrible.<br \/>\nPara acabar con la comunidad terrible es preciso en primer lugar renunciar a definirse como el afuera sustancial de aquello que, haciendo tal cosa, creamos como afuera \u2013 \u201cla sociedad\u201d, \u201cla competencia\u201d, \u201clos Bloom\u201d o cualquier otra cosa. El verdadero otro lugar que nos queda por crear no puede ser sedentario, es una nueva coherencia entre los seres y las cosas, una danza violenta que da a la vida su ritmo, actualmente sustituido por las macabras cadencias de la civilizaci\u00f3n industrial, una reinvenci\u00f3n del juego entre las singularidades \u2014 un nuevo arte de las distancias.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>9<\/strong>\u00a0La evasi\u00f3n es como la apertura de una puerta bloqueada: primero se tiene la impresi\u00f3n de mirar menos lejos: se aparta la vista del horizonte y entonces se arreglan los pormenores para salir.<br \/>\nPero la evasi\u00f3n s\u00f3lo es una simple huida: deja intacta la prisi\u00f3n. Lo que nos hace falta es una deserci\u00f3n, una fuga que aniquile al mismo tiempo la prisi\u00f3n en su totalidad.<br \/>\nPropiamente hablando, no existe ninguna deserci\u00f3n individual. Cada desertor lleva consigo un poco de la moral de las tropas. Por su simple existencia, es la recusaci\u00f3n en acto del orden oficial; y todas las relaciones en las que entra se encontrar\u00e1n contaminadas por la radicalidad de su situaci\u00f3n.<br \/>\nPara el desertor, est\u00e1 en juego una cuesti\u00f3n de vida o muerte que las relaciones que \u00e9l entable no ignoren ni su soledad, ni su finitud, ni su exposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>10<\/strong>\u00a0El presupuesto fundamental de una agregaci\u00f3n humana sustra\u00edda de la empresa de la comunidad terrible es una nueva conjugaci\u00f3n de las tres coordenadas fundamentales de la existencia f\u00edsica: la soledad, la finitud y la exposici\u00f3n. En la comunidad terrible estas coordenadas se conjugan en el plano del miedo en funci\u00f3n del eje de los imperativos de supervivencia. Pues es el miedo lo que proporciona su consistencia necesaria a todos los fantasmas que acompa\u00f1an a la existencia replegada sobre esos imperativos \u2014 a la cabeza de los cuales est\u00e1 el fantasma de la penuria, tan a menudo introyectado como horizonte a priori y suprahist\u00f3rico de la \u201ccondici\u00f3n humana\u201d.<br \/>\nEn su Presentaci\u00f3n de Sacher-Masoch, Deleuze demuestra que, m\u00e1s all\u00e1 de la fijaci\u00f3n psiqui\u00e1trica sobre el masoquismo como perversi\u00f3n y m\u00e1s all\u00e1 de la caricatura del masoquismo como contratipo de lo s\u00e1dico, las novelas de Masoch ponen en escena un juego de denigramiento sistem\u00e1tico del orden simb\u00f3lico del Padre, juego que implica \u2014es decir, presupone al mismo tiempo que pone en acto\u2014 una comunidad de afecciones que supera la repartici\u00f3n de los cuerpos entre hombres y mujeres; todos los elementos que constituyen la escena masoquista convergen en el efecto buscado: la ridiculizaci\u00f3n pr\u00e1ctica del orden simb\u00f3lico del Padre y la desactivaci\u00f3n de sus atributos esenciales \u2014 la suspensi\u00f3n indefinida de la pena y la rarefacci\u00f3n sistem\u00e1tica del objeto del deseo.<br \/>\nTodos los dispositivos que aspiran a producir en nosotros una identificaci\u00f3n personal con las pr\u00e1cticas que derivan de la dominaci\u00f3n est\u00e1n igualmente, incluso si no lo est\u00e1n exclusivamente, consagradas a producir en nosotros un sentimiento de verg\u00fcenza, de verg\u00fcenza tanto de ser uno mismo como de ser un hombre, un resentimiento que apunta a nuestra propia identificaci\u00f3n con la dominaci\u00f3n. Son esta verg\u00fcenza y este resentimiento los que proveen el espacio vital de la replicaci\u00f3n continua del orden y de la acci\u00f3n del L\u00edder.<br \/>\nEncontramos aqu\u00ed la confirmaci\u00f3n de la existencia del nexus inextricable entre miedo y superstici\u00f3n constatado en el alba de todas las revoluciones, entre crisis de la presencia y suspensi\u00f3n indefinida de la pena, entre econom\u00eda de la necesidad y ausencia de deseo. Y dicho sea de paso, y solamente para recordar cu\u00e1n profunda es la estratificaci\u00f3n de los procesos de sujetamiento que sostienen la existencia de la comunidad terrible en el momento presente.<br \/>\n\u00bfDe qu\u00e9 manera el \u201cjuego de Masoch\u201d puede ser generalizado, y, revocando la alternativa entre dominaci\u00f3n y sumisi\u00f3n, evolucionar en huelga humana?<br \/>\n\u00bfDe qu\u00e9 manera el hecho de re\u00edrse de los nexus de la dominaci\u00f3n puede producir la superaci\u00f3n del estadio de la puesta en escena y dejar el campo libre a la expresi\u00f3n de formas-de-vida practicables? Y, para regresar a nuestra cuesti\u00f3n de partida, \u00bfde qu\u00e9 manera tales formas-de-vida podr\u00e1n conjugar de nuevo soledad, finitud y exposici\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Esta cuesti\u00f3n es la de una nueva educaci\u00f3n sentimental que inculque el desprecio soberano de toda posici\u00f3n de poder, que mine la conminaci\u00f3n a desearlo y que nos libere de ser responsables de nuestro ser cualquiera, y de tal manera solitario, finito, expuesto.<br \/>\nNadie es responsable del rol que ocupa, pero s\u00ed \u00fanicamente de la identificaci\u00f3n con su propio rol.<br \/>\nLa potencia de toda comunidad terrible es as\u00ed potencia de existir al interior de sus sujetos en su ausencia.<br \/>\nPara liberarse de ella, nos hace falta comenzar por aprender a habitar el intervalo entre nosotros y nosotros mismos, que, dejado vac\u00edo, deviene el espacio de la comunidad terrible.<br \/>\nLuego desprendernos de nuestras identificaciones, devenir infieles a nosotros mismos, desertarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Ejercit\u00e1ndose en devenir los unos para los otros el lugar de una tal deserci\u00f3n, encontrando en cada encuentro la ocasi\u00f3n para una decisiva sustracci\u00f3n con respecto a nuestro propio espacio existencial,calculando que s\u00f3lo una fracci\u00f3n infinitesimal de nuestra vitalidad nos ha sido sustra\u00edda por la comunidad terrible y se ha fijado en la enorme maquinaria de los dispositivos, experimentando en nosotros mismos el ser extra\u00f1o que siempre-ya nos ha desertado y que funda cualquier posibilidad de vivir la soledad como condici\u00f3n del encuentro, la finitud como condici\u00f3n de un placer inaudito, la exposici\u00f3n como condici\u00f3n de una nueva geometr\u00eda de las pasiones, ofreci\u00e9ndonos como el espacio de una fuga infinita, maestros de un nuevo arte de las distancias.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>Aber das Irrsal hilft.<\/strong><br \/>\n<strong> (Mas la errancia ayuda.)<\/strong><br \/>\n<strong> H\u00f6lderlin<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><strong>POST-SCRIPTUM<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify\">Todo el mundo conoce las comunidades terribles, por haber pasado una temporada en una o por seguir todav\u00eda en una. O simplemente porque son cada vez m\u00e1s fuertes que las dem\u00e1s y porque a causa de esto se permanece siempre en parte en una \u2014 al mismo tiempo que se sale de ella. La familia, la escuela, el trabajo o la prisi\u00f3n son las caras cl\u00e1sicas de esta forma contempor\u00e1nea del infierno, pero son las menos interesantes pues pertenecen a una figura pasada de la evoluci\u00f3n mercantil y no hacen ya otra cosa que sobrevivir, actualmente. Hay comunidades terribles, en cambio, que luchan contra el estado de cosas existente, que son a la vez atractivas y mejores que \u201ceste mundo\u201d. Y al mismo tiempo su manera de ser m\u00e1s pr\u00f3ximas a la verdad \u2014y por tanto a la alegr\u00eda\u2014 las aleja m\u00e1s que cualquier otra cosa de la libertad.<br \/>\nLa pregunta que se plantea a nosotros, de manera final, es de naturaleza \u00e9tica antes que pol\u00edtica, pues las formas cl\u00e1sicas de lo pol\u00edtico se hallan dentro del estiaje y sus categor\u00edas nos van como nuestra ropa de la infancia. La cuesti\u00f3n es saber si preferimos la eventualidad de un peligro desconocido a la certeza del dolor presente. Es decir, si queremos continuar viviendo y hablando en acuerdo (disidente ciertamente, pero siempre en acuerdo) con lo que se ha hecho hasta aqu\u00ed \u2014y, por tanto, con las comunidades terribles\u2014, o si queremos interrogar a la peque\u00f1a parte de nuestro deseo que la cultura no ha infestado todav\u00eda con su gravoso atolladero, probar \u2014en nombre de una felicidad in\u00e9dita\u2014 un camino diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><em>Este texto naci\u00f3 como una contribuci\u00f3n a ese otro viaje.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay ah\u00ed algo de la pobre y breve infancia, algo de la felicidad perdida que nunca se recupera, pero tambi\u00e9n algo de la vida activa de hoy, de su peque\u00f1o entusiasmo incomprensible y sin embargo persistente e imposible de extinguir. Franz Kafka \u2026arroja unas rosas en el abismo y di: \u201c\u00a1He aqu\u00ed mi agradecimiento para &hellip; <a href=\"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/?p=3137\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abTesis sobre la comunidad terrible, Tiqqun\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":15356,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[377],"class_list":["post-3137","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-articulos","tag-tiqqun"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3137","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/15356"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3137"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3137\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elamanecer.noblogs.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}